El total de casos de Covid-19 en México ascendió a 133 mil 974 y el número de muertes se elevó a 15 mil 944. Al momento, se han registrado mil 490 defunciones sospechosas de la enfermedad.

El subsecretario Hugo López-Gatell destacó que la curva epidémica de México se encuentra no en pico, sino en una mesera desde hace dos semanas.

Reiteró que el aplanamiento en la curva significó evitar el peor escenario de contagios a través de las medidas de mitigación, logrando una epidemia larga, con la finalidad de reducir la cantidad de casos y evitar que todos ocurrieran en un corto periodo de tiempo.

Del acumulado de casos, 20 mil 832 corresponden a la epidemia activa, concentrada en su mayoría en la Ciudad y el Estado de México, con 4 mil 26 y 2 mil 861 contagios respectivamente, Jalisco presenta mil 208, Tabasco tiene mil 20 y Guanajuato un poco más de mil, indicó la Secretaría de Salud federal.  

Las más de 15 mil defunciones se concentran también en la zona del Valle de México, así como en los estados de Baja California, Veracruz y Sinaloa. 

La ocupación de camas de hospitalización general es del 46 por ciento, mientras están disponibles otras 12 mil 917, siendo la Ciudad de México quien encabeza esta cifra. El Estado de México tiene la mayor ocupación de camas para casos graves que requieren ventilador, con el 32 %. 

El director General de Epidemiología, José Luis Alomía, indicó que el tiempo para conocer los resultados de los casos sospechosos es aproximadamente 10 días, lo que representa el tiempo en que la persona acudió por atención médica y el periodo en que los laboratorios detectan, procesan y confirman el caso. Reitero que es difícil hallar falsos positivos, debido a la efectividad de la prueba PCR.

Los casos asintomáticos son considerados contagiantes y aislados, dijo López-Gatell, aunque es difícil establecer su naturaleza y no es la única infección que puede presentar característica, como el dengue, donde el 75% de los infectados, no desarrollan síntomas.

También, aclaró que en México “no hay una decisión de no hacer pruebas” y rechazó que este tema tenga que ver con la falta de recursos y ocultar números.

Descartó que entre más pruebas realizadas para detectar el virus se genere un mayor control de la epidemia, pues “hacerlas por hacerlas no tiene sentido”, ya que esto depende de los objetivos, momento y qué decisión deriva de estas acciones.