Este fin de semana, la Arquidiócesis Primada de México dio a conocer que a partir del 19 de diciembre al 10 enero se suspenderán las misas presenciales en el Valle de México ante el cambio de color en el semáforo epidemiológico pasando de naranja a rojo.

En ese sentido, hizo un llamado a los fieles para celebrar Navidad y el Año Nuevo de año con la familia y no hacer grandes reuniones para evitar contagios de coronavirus.

El arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, anunció varias medidas que tomará la Iglesia Católica para ayudar a reducir los riesgos ante la posibilidad de colapso en los hospitales del Valle de México ante el aumento de casos de COVID-19.

"Sigue vigente la dispensa de asistir a la Santa Misa los domingos y fiestas de guardar, en tanto no estén dadas las condiciones para regresar todos a los templos”.

Aguiar Retes señaló que los sacerdotes celebrarán la Santa Misa en privado y la transmitirán a través de las redes sociales de su parroquia.

En ese sentido, el  arzobispo destacó que los templos seguirán abiertos, pero pidió prudencia a los feligreses y respetar al pie de la letra el protocolo establecido por las autoridades sanitarias de cada entidad.

"Nos encontramos en un momento crucial del cual depende en gran medida la vida de muchos mexicanos. Por ello, reitero el llamado que hemos hecho los obispos a celebrar las posadas, las fiestas de Noche Buena y de Navidad, el Año Nuevo y los Reyes Magos, en familia, sin reuniones que pongan en riesgo de contagio a las personas convocadas".

Estas medidas se suman a las expuestas por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheimbaum, y el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo sobre el cierre de actividades no esenciales en el periodo señalado.