En el primer día de la llamada “Alerta Máxima” decretada por Miguel Barbosa ayer, en la que se llamó a la población a mantener el confinamiento voluntario y seguir medidas de Semáforo Rojo ante la alza de casos de coronavirus en Puebla, ambulantes y ciudadanos volvieron a invadir las calles del Centro Histórico.

Como en cualquier día normal, sin que la sana distancia se respetara,comercios no esenciales estuvieron abiertos, además de haber un tráfico intenso en las calles 9, 11 y 13 Norte Sur de la 11 a la 20 poniente.

De acuerdo al recorrido realizado por Intolerancia Diario, sólo los comerciantes de la avenida 2 Oriente Poniente respetaron la recomendación hecha por el gobernador Miguel Barbosa, para que los negocios no esenciales cerraran sus puertas.

En la calle 5 de mayo de Reforma a la 18 Poniente, se instalaron los elementos de la Policía Municipal, buscando impedir que se colocaran los ambulantes, pero sólo tuvieron éxito en tres calles, pues a partir de la 6 Poniente, los vendedores se alternaban para ofrecer su mercancía, principalmente ropa, y telefonía.

Además de los ambulantes, familias enteras también salieron a caminar por esa vialidad, algunas de ellas buscando los negocios de juguetes para las compras del día de Reyes.

Tráfico se desborda pese a "nuevo confinamiento"

Por otra parte, desde la madrugada del martes se colocaron por parte del Ayuntamiento de Puebla, vallas  metálicas en diversos puntos para inhibir la llegada de los automóviles las calles del centro, lo que generó un serio conflicto vial en las calles 9, 11 y 13 Norte Sur de la 11 a la 20 poniente.

Ante el congestionamiento, unidades del transporte público tuvieron que desviarse de ruta ante la inconformidad de los pasajeros, sin la presencia de unidades de vialidad para ordenar la circulación.

Asimismo ante el cierre de las vialidades, algunos dueños de vehículos quedaron prácticamente encerrados por lo que tuvieron que circular en sentido contrario para poder salir.

El caos de la 16 Poniente 

La 16 Poniente se estuvo fuera de control, cientos de personas transitaban por el lugar visitando las pescaderías que  ocupan la banqueta para colocar sus puestos, y se apreció como al menos un 40 por ciento de ellos no usaban cubreboca.

Todos los alrededores del mercado estuvieron llenos de personas como cualquier día normal.

Pandemia no para fe al Señor de las Maravillas

Frente al Templo de Santa Mónica, donde se venera al Señor de las Maravillas, la gente se detenía a las puertas para orar, mientras los comerciantes de ceras, veladoras e imágenes intentaban que la gente les comprara.

En ese lugar no se dio la presencia de los elementos de vía pública.

Olvidan autoridades vigilar el sur de la ciudad

Además, en el recorrido se pudo observar cómo mientras más lejos del Centro Histórico, las medidas de prevención son menores. Fue a bordo del Metrobús donde destino Margaritas donde se apreció que de la 3 a la 57 poniente el cierre de comercios no estratégicos se dio hasta en un 90 por ciento, y es notable la ausencia de personas en la vía pública, una vez que se resguardaron en sus hogares.

De la colonia San José Mayorazgo al Mercado Independencia, el cierre de los establecimientos no estratégicos como tiendas de colchones, estéticas, perfumerías o venta de celulares, el panorama cambió y el cierre se estimó en un 50 por ciento, viéndose una actividad comercial reducida pero activa.

El Mercado Independencia trabajó este martes al 50 por ciento, de acuerdo a una estimación por el número de vehículos estacionados, ya que había demasiados lugares disponibles.