Si se llegan a detectar daños al zócalo o si se encuentran vicios ocultos de la obra de rehabilitación, será la Sedatu la encargada de rehabilitar correctamente esos puntos, advirtió Claudia Rivera Vivanco, al recordar que el ayuntamiento no tiene injerencia con el desarrollo de la obra. 

Priorizó que la rehabilitación total se acortó porque la autoridad estatal no entregó permisos al 100 por ciento a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano para ejecutar el proyecto original. 

“Las acciones que le tocaban al municipio avanzó, y se decide la suspensión, quien le toca hacer la revisión y la entrega de la reducción de la intervención es la empresa contratada por la autoridad federal y Sedatu". 

Recapituló que todo el proyecto del zócalo es del gobierno federal a través del impulso de la Sedatu, la razón, insistió, de que no se lleve a cabo como estaba programado al principio es que no cuenta con permisos de la autoridad estatal. 

Además, subrayó que será el personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) el que deberá implementar las evaluaciones correspondientes a la zona y dictaminar si hay daños al patrimonio de la Angelópolis.

“El INAH hará supervisiones y recomendaciones, es una entidad estatal y estaremos a la espera del resultado y en dado caso si hubiera un daño que lo restauren pero eso queda en cancha de la federación y estado”.