El ayuntamiento procedió este viernes con la demolición de 45 viviendas que ilegalmente habían construido ejidatarios de La Resurrección en el predio donde la comuna construirá una cancha deportiva, luego de que los invasores no acudieran a refrendar su garantía de audiencia que tenían ante el Ministerio Público, tras violar sellos de clausura que había colocado la Secretaría de Gestión Urbana y Obra Pública desde diciembre del año pasado.

En el lugar había más de 210 policías municipales que resguardaron el área mientras la maquinaria demolía las viviendas. Cabe señalar que se retuvieron todas las pertenencias de los invasores.

Al respecto, el director de Atención Vecinal de la Secretaría de Gobernación municipal, Eduardo Alcántara Montiel, destacó que esta acción fue en completo Estado de Derecho, luego de que estas construcciones fueron edificadas de manera ilegal. El predio —dijo— no será tocado hasta no resolverse la situación legal del estudio que realiza un juzgado federal, luego de que se impidiera la construcción de una cancha deportiva en esta zona de La Resurrección.

Aseveró que por este motivo solicitaron la presencia de un notario público para dar fe de las acciones realizadas y garantizar que no se violó ningún derecho de los particulares que invadieron este predio.

El pleito
Las construcciones las iniciaron un grupo de inconformes por la construcción de una cancha deportiva en la zona arqueológica del lugar y de esta forma lo impidieron, pero al realizar las obras estas fueron ilegales porque no tenían permisos por lo que se inició el proceso judicial contra los responsables.

Alcántara Montiel indicó que el 5 de enero el ayuntamiento presentó una denuncia penal contra 30 vecinos de la junta auxiliar de La Resurrección por violar unos sellos de clausura que había colocado la Secretaría de Gestión Urbana a unas construcciones que habían iniciado de manera ilegal. Por lo anterior, se levantó una denuncia penal ante la agencia del Ministerio Público.

Asimismo, recalcó que cuentan con todas las pruebas documentales a través de grabaciones en video para demostrar la violación de los sellos, así como el papeleo para demostrar que no estaba autorizada ninguna obra en el lugar.