El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) lleva detectadas por lo menos seis casonas del Centro Histórico que irresponsablemente particulares afectaron por intentar construir —sin los permisos correspondientes— estacionamientos, hoteles o incluso mantenimientos que no cumplen con la norma. 

El perito de la delegación en Puebla, Sergio Vergara Berdejo, admitió que a pesar de que conocen los requisitos indispensables para intervenir o derribar casonas antiguas o protegidas por el INAH, la realidad es que los empresarios o los dueños de estos edificios inician la intervención de los inmuebles sin los permisos correspondientes. De hecho, informó que en esta situación detectaron hasta seis casos de los cuales la delegación mantiene detenidos los trabajos, con la intención de estudiar cada uno y valorar la factibilidad de los proyectos que pretendían edificar.

Vergara Berdejo indicó que en estos casos pretenden construir desde estacionamientos públicos hasta hoteles, incluso solo pretenden limpiar el espacio para en un futuro intervenirlo, ya que están conscientes la necesidad de este tipo de servicios. Explicó que por el momento sólo detuvieron los proyectos de las obras de estas casonas, ya que si hay intención de recuperar el Centro Histórico todos los proyectos de nuevos negocios deberán de integrarse al programa de redensificación y repoblación.

Los sanciones
Vergara Berdejo dejó en claro que en toda construcción dentro de la zona de monumentos que no tenga las autorizaciones correspondientes procederán contra los responsables aplicando las multas, reparando los daños o hasta castigar con cárcel a los involucrados.

Un caso similar fue la casona de la 2 Oriente, entre 2 y 4 Norte, donde sin el permiso del ayuntamiento de Puebla y el INAH iniciaron la construcción de un estacionamiento privado con oficinas. Al respecto, Vergara Berdejo confirmó que tienen detenida la obra, ya que le requirieron a la dueña de este lugar modificar el proyecto, pues en la zona no es viable la construcción de un estacionamiento privado.

El perito explicó que la dueña de esta casona vendió a un particular interesado en construir un estacionamiento en el predio pero sin la autorización del INAH, además desde hace tres años la propietaria inició demoliciones periódicas con la intención de eliminar las bardas de la casona y venderla en un futuro.

Por eso, ante la denuncia determinaron suspender la obra y obligaron al nuevo propietario de este predio a cancelar el proyecto del estacionamiento subterráneo, reconstruir el patio trasero que había sido demolido, además de cambiar el giro del negocio.

Por lo tanto en este lugar construirán un hostal con cinco cajones de estacionamiento, ya que fue la indicación del INAH.