Con el programa Bolsa de Color, el gobierno municipal busca recuperar los barrios tradicionales de la ciudad, como El Refugio, San Anita y San Antonio.

El alcalde Tony Gali Fayad explicó que con este proyecto se busca recuperar el orgullo de sentirse gente de barrio, pero además le brinda a los poblanos la visión para descubrir los tesoros de Puebla, que son sus barrios.

En el barrio de El Refugio, el edil dijo que con esas acciones todos los habitantes y visitantes de la capital podrán entrar en las entrañas de la ciudad, por eso ratificó su compromiso de rescatar esos barrios, que también forman parte del patrimonio cultural de la humanidad: “Para el próximo año tenemos planeado meter más recursos para los barrios de la ciudad”.

El trabajo de colaboración que arrancó el pasado miércoles se consolida con el apoyo de la UAP y de jóvenes universitarios de los países del sur del continente americano, quienes ganaron la bienal de arquitectura con la propuesta de rescate de barrios, con trabajos de imagen urbana, pintura, iluminación, bacheo y retiro de grafitis.

El programa Bolsa de Color, reveló el alcalde de la ciudad, incluye un total de 14 calles completas, donde los jóvenes realizarán acciones de dignificación y de mantenimiento, pero además, dijo Gali Fayad, también se busca rescatar los oficios tradicionales de la ciudad.

“En estos barrios que no eran visitados por las autoridades desde hace 40 años”, aseguró.

El proyecto es encabezado por el grupo Regenera Espacios, integrado por jóvenes universitarios de 15 países, con una inversión superior a los 10 millones de pesos, recursos del programa federal Hábitat y del propio ayuntamiento de la ciudad.

Propuesta de rescate por medio del color
El proyecto Bolsa de Color plantea dignificar los barrios tradicionales de la ciudad por medio del color, que incluye la mejora de la imagen urbana, en un esfuerzo conjunto con la comunidad. Son 73 alumnos de América Latina, que arrancan el proyecto en la calle Bolsa del Diablo, que en otros tiempos tuvo hornos de cal pero no le daban importancia: “Con los proyectos se podrán acercar más a los ciudadanos, la gente escoge los colores, se apropian de los espacios”, pero saben que la pintura no es suficiente, pero representa un punto inicial.

La idea, dijo el alcalde, es levantar a los barrios, pero también hacer que sus habitantes se comprometan, para evitar que después de la pintura, aparezcan otra vez los grafitis. Es por eso que la autoridad municipal reiteró su compromiso de trabajar en otros rubros de desarrollo como la seguridad y el fomento del empleo y la educación.

Es injusto tener en malas condiciones los barrios, afirmó el edil de la ciudad, por eso reiteró que por medio de la Gerencia del Centro Histórico impulsan un esfuerzo para realizar un conjunto de acciones que conecten a todos los barrios de la ciudad, pero con mejores condiciones de vida para sus habitantes.