La monótona tarde se atomizó ligeramente con el operativo sorpresa realizado por personal de normatividad municipal, en compañía de una veintena de policías, en los alrededores de la secretaría de Finanzas y Administración para retirar a no más de 50 ambulantes de la FOSEM. Los vendedores informales acusaron a Mauro Nava Rossano,  director de desarrollo político, de cobrar cuotas diarias de entre 20 y 300 pesos.

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El escenario dio la impresión de ser el sensacional encordado de la Arena Puebla por la serie de amenazas y recordatorios familiares lanzados entre los protagonistas. Los inspectores de normatividad demostraron ser buenos para gritar palabrotas, empujar y acarrear mercancía de los ambulantes.

Algunos ambulantes heridos en su orgullo por enfrentar a los inspectores de normatividad, revelaron que Nava Rossano, por dejarlos trabajar, puede cobrar cuotas módicas  de 20 pesos pero los fines de semana se incrementa el pago hasta los 300 pesos.

“Mauro nos cobra 100 y 150 pesos entre semana y 300 pesos también por sábado y domingo por dejarnos trabajar y por temporada”, dijo una enardecida vendedora.

De acuerdo a los ambulantes afectados por el operativo, el  titular de gobernación municipal pide cuota hasta para festejar su cumpleaños, así como en las diferentes etapas comerciales fuertes del año.

Cuotas por temporada

“Por el Buen Fin nos pide 800 pesos por dejarnos trabajar, no nos dejó trabajar;  tres mil pesos para vender en navidad, no nos dejaba trabajar; a dónde esta nuestro dinero”.

Los enardecidos vendedores informales destacaron que la ambición de Mauro Nava Rossano pasa factura hasta en celebraciones “denme para mi cumpleaños porque me voy a ir a festejar”.

El operativo en la zona de Finanzas fue rápido, la resistencia de los informales no explotó a pesar de los gritos y de los tres palos de menos grosor que salieron a relucir.

Rompen acuerdo

Mario Flores, uno de los vendedores ambulantes afectados, puntualizó que Mauro Nava rompió el acuerdo que tenían con la administración municipal porque ellos no se paran por las calles del centro histórico.

Lamentó que durante el proceso electoral, la autoridad municipal, que hoy los desposeyó de sus puestos de alimentos cárnicos y frutas, rompiera un acuerdo para vender en esa zona.

“Seguramente amanecieron de malas y vinieron, ellos rompieron el acuerdo que se tenía, nos quieren confundir con los del centro; nosotros tenemos pruebas del acuerdo con un video”.

Destacó que los vendedores informales del área de secretaría de Finanzas y Administración están verdaderamente unidos y no son violentos. Las acciones que emprenderán derivarán de la determinación de su líder.

Los ciudadanos tienen derecho a transitar

En contraparte, Mauro Nava Rossano precisó que él nunca ha tenido un acuerdo con ninguna agrupación de vendedores ambulantes y no cobra cuotas como lo acusan los afectados por el operativo.

“Yo puedo caminar con la frente en alto por todas partes; tengo un prestigio profesional como para estarme prestando a ese tipo de acuerdos que ellos dicen”.

Los acuerdos de trabajo, indicó, son entre los agremiados de la organización FOSEM con su líder y no con el ayuntamiento.

“No hago acuerdos con ninguno; ellos sí hacen acuerdo de pago de cuotas con su líder para poder vender”.

Nava Rossano precisó que los vendedores informales son engañados por su líder porque nunca ha recibido dinero del FOSEM ni de otra organización de vendedores.

“A ellos les mienten porque tampoco cobro cuotas como dicen para celebrar mi cumpleaños, ni la fecha de mi cumpleaños saben. Pero ellos sí pagan cuotas a su líder por vender en esa zona”.

Las personas que caminaban por esas calles de la zona, dijo, presenciaron un operativo limpio, sin hacer uso de la violencia. 

El operativo, afirmó, se realizó  para proteger a los cientos de personas que transitan por esa área donde no solo deben sortear los puestos, sino la posibilidad de una explosión de algún tanque de gas.

“Ellos ya ocupaban prácticamente toda la banqueta que son para que las personas puedan caminar; ya solo dejaban menos de 30 centímetros a los peatones”.

La vía pública, detalló, es para transitar libremente sin ningún peligro, por eso la determinación del operativo “en esa zona camina mucha gente, no podemos permitir accidentes porque se presente alguna explosión porque casi todos venden comida y usan gas”.

Ante ese panorama, Mauro Nava puntualizó que las calles no tienen dueño ni pueden ser obstaculizadas por nadie.

El funcionario municipal, reiteró que la seguridad de los ciudadanos es una de las principales metas del ayuntamiento.

Único acuerdo 

En el ayuntamiento existe un orden que se debe respetar, indicó el titular de gobernación municipal, por lo que advirtió que llevará los operativos a las calles del centro histórico cuando se lo indiquen.

Mauro Nava insistió que en la alcaldía de Puebla todos los acuerdos se toman entre las autoridades pero nunca con personas externas, nunca con ambulantes “a ellos sí los engañan con el pago de cuotas que hacen a su líder”.