El rescate del sistema de cámaras de videovigilancia conectadas ahora en la plataforma Axón, se desarrolló a través de una inversión de 30 millones de pesos, realizado por el gobierno de la ciudad.

Además la administración municipal proyecta direccionar 30 millones de pesos más para comprar arcos de seguridad para las entradas y salidas de Puebla en los siguientes nueve meses de este 2022.

En ese contexto, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), María del Consuelo Cruz Galindo priorizó que al arribar al Ayuntamiento, lamentablemente encontraron que únicamente servían el cinco por ciento de las cámaras de videovigilancia.

Desde la Dirección y Respuesta Inmediata (DERI), recordó que el gobierno del pasado tuvo múltiples omisiones, sobre el sistema de vigilancia ciudadana con un funcionamiento que oscilaba únicamente en un 5 por ciento.

El trabajo que tuvo que desarrollar la corporación, indicó, que tuvo que desarrollarse a marchas forzadas para tener un sistema de vigilancia a través de la plataforma Axón.

Bajo ese panorama, la responsable de la DERI, Alejandra Cedillo refrendó las pésimas condiciones con las que recibieron los equipos y el trabajo que desarrollaron para contar con un modelo único que permita mayor eficiencia al momento de las acciones cotidianas.

En una primera etapa, reveló,  que encontraron cámaras viejas de hace más de una década; en la segunda, indicó que implementaron un sistema en dos fases de 2013 y 2014 y la última parte en 2015.

Las tres plataformas que tenía la corporación a través de la DERI, ninguna había recibido el mantenimiento adecuado, el servicio continuo de comunicación y actualización tecnológica durante los últimos tres años, subrayó el titular de la Secretaría de Administración, Bernardo Arrubarena García.
 
Reveló que el diagnóstico de las herramientas de seguridad ciudadana se efectuó desde la segunda quincena de octubre de 2021 y ha permitido detonar el sistema paulatinamente para fortalecer los ejes de seguridad y medidas de prevención.

Ahora lo próxima tarea es la de trabajar en los accesos de la ciudad con cámaras de vigilancia móviles para enviarlas a múltiples eventos; además se instalarán arcos de seguridad que permitirán la lectura de placas en movimiento a través de la plataforma Axón.