La brillantez y el juego bonito quedaron para mejor ocasión. Nervios, tensión y mucha intensidad se hicieron presentes en el Clásico nacional de ida de los cuartos de final, que terminó sin goles, pero con mucho de qué hablar en el estadio Chivas.

El Rebaño no supo hacer valer la localía y se tuvo que conformar con no permitir gol de visitante, por lo que tendrá que buscar un tanto en el Azteca que complique a un América que no contará con Rubens Sambueza, quien se fue expulsado por segunda amonestación en una polémica decisión de César Arturo Ramos, quien también recibió reclamos rojiblancos cuando los locales pedían un penal, y cuando más tarde expulsó a Ángel Zaldívar.

La lluvia que parecía ser inevitable invitado antes de arrancar el partido, apenas regó el campo y dejó jugar a dos equipos que lucieron tensos desde el principio, como apurados a definir pronto el encuentro. Chivas, mostrando su relativa inexperiencia en Liguillas recientes, perdía balones de trámite que se convertían en jugadas de peligro para unas Águilas mucho más serenas.

Pelotas que parecían completamente controlables dentro del área contraria rebotaban en los pies de Carlos Peña y sus compañeros, abriendo la posibilidad a contragolpes capitalinos que encontraron la figura de Rodolfo Cota. El cancerbero con préstamo recién renovado, fue práctica para desviar disparos de Darwin Quintero y Andrés Andrade que buscaban las cercanías del travesaño.

El furor con el que había arrancado el partido, incluso transmitido desde la misma tribuna, fue bajando en decibeles. Tanto Almeyda como Ambriz lograron nulificarse por largos lapsos del partido, hasta que llegaron las polémicas arbitrales para cambiarle el rostro al juego.

El primero en irse fue Sambueza, quien había sido amonestado desde los albores del cotejo, y que al cargar a Isaac Brizuela cuando este se aproximaba al área, vio la segunda amonestación que minutos antes había visto lejana tras una barrida sobre Jesús Sánchez. Al 59', las Águilas se quedaron sin su capitán, sabiendo que no lo podrán tener en el estadio Azteca tampoco.

Pese a los reclamos azulcremas, Ambriz no permitió que su equipo se desdibujara y sacrificó a Darwin Quintero para incorporar a William Da Silva en mediocampo. La más clara, contra todo pronóstico, sería visitante. Al minuto 72, Rodolfo Cota tuvo que estirarse y tenderse en el campo para desviar un 'riflazo' de Andrés Andrade. Con las uñas, pero Chivas se aferraba al 0-0.

Como si el partido no hubiera sido lo suficientemente complicado ya para César Ramos, el nazareno fue el centro de la polémica nuevamente, cuando Jesús Sánchez recortó al recién ingresado Da Silva y este se fue de largo en la barrida para hacer contacto con el “Chapito”, quien cayó derribado sin ver que se marcase absolutamente nada al minuto 74.

Instantes después, al 81', las cosas se emparejarían con diez hombres por bando, pues Ramos consideró merecedora de tarjeta roja una fuerte barrida de Zaldívar sobre Paul Aguilar en tres cuartos de cancha. Omar Bravo ya estaba en la cancha, y en ese momento supo que prácticamente es un hecho que regresará a la titularidad el domingo, ante la baja del joven Ángel.

Ni Javier López pudo ocasionar real peligro en el frente del chiverío y Matías Almeyda se guardó un cambio, pensando quizá en lo que será el partido de vuelta. Por ahora, nada para nadie en un Clásico nacional que promete haber dejado lo mejor para la vuelta en el estadio Azteca, que tantas tardes de gloria ha visto entre azulcremas y rojiblancos.