Brasil es un ejemplo del empleo del ordenamiento ecológico territorial, ya que se ha convertido en el granero del mundo porque además de producir lo que consume su población, “da de comer a dos tercios de Europa a través de granos de soya”, explicó Carlos Albicker Albicker, delegado de la Semarnat en Puebla.

Al participar en el segundo Encuentro Agroindustrial y primer Congreso de Agroindustria, que realiza la carrera de Ingeniería Agroindustrial del campus regional de Acatzingo de la UAP, afirmó que este país buscó el procedimiento para que la caña de azúcar produjera una mayor cantidad de alcohol con el fin de aprovechar al máximo este recurso. Además preserva especies animales, como el caimán, que a su vez son empleadas para producir carne y piel para elaborar diversos productos.

Dijo que en los últimos 50 años se han originado grandes demandas por parte de la población y graves problemas ambientales, por ejemplo existe un mayor consumo de alimentos y más avances tecnológicos, mismos que generan desperdicios electrónicos que son quemados y ocasionan gases de efecto invernadero.

Otras demandas son los espacios habitacionales, la elaboración de productos lácteos y cárnicos, así como el aumento y uso de los automóviles; aunado a eso está la contaminación física, biológica y química, así como un mal manejo de los desechos de los hogares e industrias.

Albicker Albicker argumentó que esta situación es originada por una falta de cultura para preservar los recursos naturales. Por ello se implementó una alternativa conocida como ordenamiento ecológico del territorio, donde se realiza la protección de zonas forestales, especies en peligro de extinción y utilización de energías limpias, como la eólica y solar, por mencionar algunas acciones.