Durante la firma del contrato colectivo de trabajo entre la UAP y el SITBUAP, el rector Alfonso Esparza Ortiz, dijo que la administración central se compromete a seguir sumando esfuerzos, a que el personal de la institución, disponga de un entorno favorable para su desarrollo y de servicios de calidad y oportunidades para su superación personal y laboral.
    
Ante eso, el líder gremial del SITBUAP, Misael Mejía Pérez, dijo que los trabajadores administrativos, ratifican la alianza con la universidad, en busca de un mejor subsidio para que repercuta en mejores condiciones de ingreso en los trabajadores no académicos, porque saben que el trabajo de los trabajadores no académicos es fundamental para la buena marcha de la universidad.
    
Esparza Ortiz, dijo que en las negociaciones salariales, hubo total esfuerzo y disposición de ambas comisiones, para lograr el incremento salarial a partir del 15 de febrero, que se dispuso de parte de la SEP federal, “es un incremento que se apega al tope que se establece año con año y que podemos ofertar”.
    
Agregó que en la universidad, se mantiene los beneficios logrados y las prestaciones ya existentes, pero además, la rectoría garantiza la certeza laboral y la mejora permanente de las condiciones laborales, “porque el otorgamiento de servicios médicos se han mejorado poco a poco”.
    
Prueba de ello, aseguró el rector de la UAP, es que los trabajadores de unidades regionales pueden ser atendidos en sus lugares de adscripción, de acuerdo a un convenio logrado con el ISSSTE, “y así evitamos que se trasladen a la ciudad de Puebla”.
    
Pero además, agregó, que con la apertura de la torre médica de especialidades, el servicio médico tendrá una mejora sustancial en beneficio de la totalidad de trabajadores de la máxima casa de estudios del Estado de Puebla.

Seguir proceso de definitividades y promociones
    
Dijo que continuarán con el programa de definitividades y promociones, que son procesos transparentes donde los trabajadores tienen la oportunidad de mejorar sus condiciones laborales a través de evaluaciones transparentes”.
    
Por eso, celebró que la revisión salarial, se haya realizado en un clima de respeto, de tranquilidad y de entendimiento para las partes, “porque siempre se mostró disposición al diálogo y hemos logrado responder a las expectativas de los trabajadores”.
    
Alfonso Esparza Ortiz, reveló que el clima de tranquilidad y acuerdos que prevalece en la UAP, fortalecer el trabajo interno de la universidad y permite ampliar su prestigio.

Tope salarial no favorece necesidades de trabajadores
    
Por su parte, el secretario general del SITBUAP, Misael Mejía Pérez, aseguró que el tope salarial impuesto a nivel nacional, no favorece las necesidades de los trabajadores, al no autorizar incremento en las prestaciones.

Sin embargo, dijo que los trabajadores administrativos, reforzarán la alianza con las demás universidades y organismos sindicales para exigir que en el presupuesto del próximo año, no haya recortes en las asignaciones de recursos para educación superior, “porque el gobierno lo ve como un gasto y no como una inversión”.

Reconoció la disposición de las comisiones negociadoras de la UAP y del SITBUAP, para alcanzar acuerdos, entre los que destacan, además del incremento directo al salario, el estímulo de antigüedad, la beca educacional, el aguinaldo y la prima vacacional.

Dijo que el apoyo permanente de la administración central de la UAP, los compromete y responsabiliza a seguir buscando mejoras permanentes, por eso, dijo que en las mesas de negociación, hubo la apertura para responden algunas peticiones de incrementos dentro del contrato colectivo, como los servicios médicos y la prestación social.

Desde el SITBAP, aseveró Mejía Pérez, se muestran conforme con la incorporación al fondo anual para préstamos a los trabajadores que eran pagados por la nómina de recursos propios, que se verán beneficiados al dejar de pagar intereses a diversas empresas.

Finalmente, destacó que al interior de la universidad estatal poblana, se privilegian el diálogo y la concertación respetuosa, sin llegar a movimientos agresivos o de chantaje para lograr mejoras en los centros de trabajo.