Ante la cuarentena como medida de prevención por coronavirus, especialistas de la Ibero Puebla señalaron que es normal que sentirse desorientado por las grandes cantidades de información que se consume, el tiempo que se está en un mismo lugar y la inevitable incertidumbre que rodea a la contingencia internacional.

De acuerdo con Quetzalcóatl Hernández Cervantes, coordinador del Doctorado en Investigación Psicológica de la IBERO Puebla, los efectos psicológicos de la pandemia se relacionan con cuadros de ansiedad, hostilidad y nerviosismo.

A pesar del escenario que se vive, el especialista resaltó que los mexicanos ya cuentan con experiencia con los casos de influenza de 2009 y la incertidumbre tras los sismos de 2017.

Ante ello, emitió unas recomendaciones para quienes comiencen a tener este tipo de sensaciones ante el confinamiento.

Tómate un segundo

Quetzalcóatl Hernández recomienda tres ejes de acción para reconocer y aliviar sentimientos negativos, pues de no tratarse, estas sensaciones podrán crecer al paso de las semanas.

  1. Validación: Cuando aceptamos que ineludiblemente vamos a toparnos con cuadros de sentimientos y emociones adversas, podremos comunicarnos entre nosotros y tomar acción.
  2. Exteriorización: Si procuramos mantenernos en una falsa entereza podríamos terminar expresándonos de maneras dañinas para nosotros mismos y para los demás. Debemos entender que todo es transitorio: estos pensamientos y sentimientos pasarán.
  3. Tolerancia: Cada persona vive estos escenarios de forma distinta, por lo que es importante permitir y fomentar los espacios de privacidad. Nos podemos llegar a cansar de esta convivencia diaria, lo cual no significa otra cosa más que el reajuste de los hábitos y estilo de vida.

Conócete a ti mismo

El experto de la Ibero Puebla señaló que la actual crisis sanitaria por coronavirus llega en momentos de vulnerabilidad emocional o justo a la mitad de un tratamiento terapéutico o psiquiátrico.

En estos casos, destaca el académico del Departamento de Ciencias de la Salud, se cuenta con la facilidad de continuar los procesos clínicos a distancia para mantener la comunicación y llevar control de los casos.

Si una persona sabe que es propensa a desórdenes emocionales o padece de enfermedades diagnosticadas que no están siendo tratadas, Hernández Cervantes recomienda llevar a cabo los siguientes ejercicios:

  1. Respiración diafragmática. Inhalar profundamente utilizando el diafragma, llenando el estómago, y exhalar lentamente. Esto ayuda a situar el pensamiento y regular el ritmo cardiaco.
  2. Relajación progresiva. Sé consciente de las reacciones físicas que tienes antes y durante una crisis de ansiedad o estrés y anticípate a ello mediante ejercicios de estiramiento, respiración y focalización del pensamiento.
  3. Proyección de escenarios seguros. Una de las técnicas predilectas de la psicología. Visualiza un espacio en el que te sientas cómodo y en paz y trata de evocar hasta los mínimos detalles que te hagan sentir cómodo.

En lejanía, pero no en abandono

No es lo mismo estar distantes que mantenernos aislados. La emergencia sanitaria nos orilla a practicar un distanciamiento social que nos aleja de forma física. No obstante, la convivencia permanece de manera virtual gracias a la tecnología y las precauciones correspondientes.

Por su parte, el aislamiento puede ser un fenómeno de rechazo social autoimpuesto cuyos antecedentes suelen ir más allá de la cuarentena. 

“El principal diferenciador está en la comunicación significativa: el distanciamiento no nos priva de comunicarnos; el aislamiento, sí”.

Desde el ámbito profesional, existen opciones de asesoría y atención a distancia. La Asociación Psicoanalítica Mexicana ha proporcionado una línea de atención.

Además, la Asociación Mexicana de Suicidología, mantiene un espacio radiofónico semanal cuyo eje central gira en torno a la salud mental. Lo más importante esaceptar la situación que estamos viviendo y hablar de aquello que nos afecta en el interior.