"En Morena existe una verdadera izquierda, pero no es la que está en posiciones de poder dentro del mismo partido", aseveró Roberto Alonso Muñoz, académico de la Ibero Puebla.

Añadió que este grupo ocupa un espacio marginal en cuanto a las decisiones, aunque tengan puestos importantes en la estructura del partido.

El coordinador de la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de esa casa de estudios, reconoció que hay una verdadera izquierda en Morena.

"La podemos encontrar entre quienes convocaron el pasado 3 de febrero a un congreso del partido en el monumento a la Revolución, en la Ciudad de México".

El académico señaló que entre ellos aparece John Ackerman, que convocó a una convención nacional morenista, que será un esfuerzo para rescatar la mística del partido, por lo que, se busca construir propuestas concretas a favor de los principios fundacionales de Morena.

Alonso Muñoz, destacó que se trató de una convención que se propuso discutir desde la democracia al interior del partido, esquemas de transparencia y rendición de cuentas.

Además de la selección de candidatos, hasta su programa político, su agenda programática como un partido de izquierda, “ellos sí están, pero no toman actualmente las decisiones en el partido y eso los puede llevar a la deriva dentro del partido”.

El académico de la Ibero Puebla, dijo que en el ámbito nacional, Morena no juega por adelantado de los demás partidos, porque es un comportamiento que se realiza en otros lados.

"Ese comportamiento, obedece sobre todo a querer ganar la atención de quien habita el palacio nacional de quien dirige el partido, de que son aspirantes con cierto capital político".

Sin embargo, aclaró que no se trata de un capital político que responda a grandes bases, a grandes grupos de simpatizantes, sino más bien, han aprovechado otro tipo de estructuras partidarias.

Además, que recurren a otras formas, no solamente dentro de Morena, sino fundamentalmente fuera de este instituto.

Finalizó afirmando que ese panorama no es exclusivo de Puebla, pero responde a interés de varios personajes tradicionales de la clase política, que no les importa tanto el programa político del grupo que forman parte, sino más bien, la posición de poder, sea del partido que sea.