En Puebla, el 15.7 por ciento de los menores de edad, sufren violencia, aunque la realidad es el doble o el triple, aseguró la académica de la UPAEP, Dulce María Pérez Torres, “son más que esas cifras, pero no dicen que les pegan, pero llegan jaloneados por los padres”.

Rumbo a la celebración del Día del Niño, el próximo 30 de abril, la académica de la UPAEP señaló que los datos son desalentadores,  pues el 79 por ciento en niños y adolescentes, presentan algún tipo de violencia y muchos de ellos son violentados desde que se despiertan.

Afirmó que, agredir a quien no tiene posibilidad de defenderse es muy arriesgado, porque la realidad que viven es poco alentadora y la mitad de ellos, viven en pobreza extrema, de acuerdo con estudios de la UNAM.

En tiempos de pandemia por el coronavirus, dijo la especialista, el 35 por ciento de la población infantil agudizó sus problemas de violencia, abandono, falta de alimentos y desatención de sus padres.

En total, se considera que son 5.1 millones de niños que viven en pobreza, además, las condiciones del país son poco favorecedoras y alentadoras.

De acuerdo con información de la Red por los Derechos de la Infancia en México, en los años de pandemia, la discriminación y violencia en contra de los menores de edad, se presentaron crecientes, a un nivel alarmante.

Otro fenómeno de la pandemia provocada por la COVID-19, dijo la investigadora de la UPAEP, es que, en México, muchos niños han quedado en la orfandad por la muerte de sus padres.

El problema se torna alarmante, porque 1.5 millones de menores de edad entre los 3 y los 18 años no se inscribieron al ciclo 2020-2021 y para el ciclo escolar 2021-2022, ese porcentaje creció en 5 por ciento.

Además, para el mes de diciembre de 2021, 12 mil 918 niños fueron atendidos en hospitales por violencia, de los cuales más de 9 de cada 10 eran mujeres.

La académica universitaria, destacó que, previo a la pandemia no lograban satisfacer sus derechos como alimento, educación y salud, y registraban problemas de abandono y violencia de género.

Explicó que, en los meses más complicados de la pandemia, los menores de edad no entendían lo que sucedía, aunque al pasar el tiempo, aprendieron a manejar los aparatos digitales.

Sin embargo, los aprendizajes, aclaró, no fueron adecuados porque estudios de la UNAM señalaron que, las clases deberían ser menos largas, y lo peor es que recibían todas las clases completas.

Ante los indicadores alarmantes, Dulce María Pérez, aseveró que, sí funcionan los mecanismos de defensa y protección, sin embargo, antes de ello, la familia se ajusta a requerimiento de vivienda, alimentación, ropa y escuela.

Todo lo anterior, afirmó, todas las acciones en hogares y escuelas deben estar adaptadas al amor, a diferencia de cuando es negativo y se convierte en un círculo vicioso.

Rumbo a la celebración del día del niño, dojo, la situación de la infancia en México se registra con violencias, por eso, alertó que, esos problemas pueden ser atacados de manera integral, entre los padres y especialistas.