El reglamento espurio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no cumple con la nueva legislación laboral y solo es un acto de complicidad entre la dirigencia magisterial y la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) para burlar a los trabajadores de la educación.

Para el dirigente del Consejo Democrático Magisterial Poblano (CDMP), Gilberto Maldonado Maldonado, el reglamento espurio que presentaron en 2020 ante el tribunal impide la democracia y no permite elegir con libertad y autonomía el destino del sindicato.

En el documento de elecciones aprobado en el año 2020, se excluye a miles de trabajadores de base y les extingue el derecho que tienen de votar y ser votado.

Y aunque las normas permiten que la renovación de las dirigencias seccionales y nacional se decide por medio del voto libre, directo, personal universal, secreto e intransferible, en cada cambio de dirigencia, desde el SNTE, manipulan los resultados a su favor.

En el reglamento, dijo el integrante de la disidencia magisterial, existe contubernio entre el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA) y el comité ejecutivo nacional del SNTE.

Por eso, recordó, tienen vigente una demanda en contra del magistrado presidente del TFCA, Plácido Morales Vázquez, por no apegarse a lo que manda la ley.

Dijo que, en consecuencia, tiene que invalidar el reglamento para abrir la participación a los que deseen formar parte de una planilla e inclusive que busquen encabezar esa planilla.

Maldonado Maldonado, aseguró que, el reglamento está diseñado para que la dirigencia nacional del SNTE, mantenga el control de las secciones de todos los estados.

Dentro del rubro de las controversias que puedan presentarse, señaló que, no permite que haya inconformidades que puedan ser seguidas e investigadas por los tribunales federales de conciliación y arbitraje.

En el sindicato más grande de América Latina, dijo, son claras las restricciones del reglamento de elecciones, porque no permite que los trabajadores de la educación se propongan para integrar los comités seccionales.

Al contrario, dijo el líder del CDMP, impiden la libertad para que los profesores nuevos puedan participar en alguna planilla, por eso, buscan mantener el control gremial y obligar a los disidentes a unirse a ellos y ser beneficiados con alguna pequeña representación.

Los que son considerados como observadores electorales, dijo Gilberto Maldonado, como la Secretaría de Gobernación y la Secretaría del Trabajo, solamente son considerados para avalar los triunfos que logran en las dirigencias seccionales.

Por eso, puntualizó que, participarán en la convocatoria que se prevé sea emitida en el mes de agosto, para mostrar que tienen proyecto y pueden mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de la educación.

Lo que encuentran son restricciones de un reglamento espurio, por eso, buscan poner el dedo en la llaga y cumplir el marco jurídico en el sindicato en términos de ley.