Con motivo del Día del Niño, el INEGI dio a conocer cifras sobre la población infantil del estado que representan el 31. 3 por ciento de habitantes con edades de 0 a 14 años, que suman 1.8 millones y que ya son la generación del futuro inmediato.

Debido a que ocurren más nacimientos de varones, en el grupo de menores de 15 años se registran en Puebla 103 niños por cada 100 niñas. La superioridad en el número de niños sobre el de las niñas se reduce conforme aumenta la edad, de modo que ya en las edades jóvenes y adultas la relación se invierte, registrándose una mayor presencia de mujeres, que se vuelve notable hacia las edades finales de la vida.

Durante 2009 se inscribieron en el estado de Puebla, ante el Registro Civil, 159 mil nacimientos, de ellos solamente 69.5 por ciento corresponden a niños y niñas menores de un año. Con lo anterior, se aprecia que un gran número de menores de un año carecen de acta,  por ello tienen menguado el acceso a las prerrogativas y servicios.

La infancia es un periodo crítico debido a que el niño y la niña dependen de sus padres para su sobrevivencia; la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el país 40 por ciento de las muertes en niños menores de cinco años ocurren en el periodo neonatal ‚Äîdesde el nacimiento hasta los primeros 28 días de vida‚Äî, principalmente por neumonía y diarrea, ambas asociadas con la desnutrición.

La mortalidad de los menores de un año constituye un problema que resulta importante medir y monitorear, pues el primer año de vida es de vital importancia, por eso la preocupación de las autoridades de Salud, quienes señalan que en el país las muertes de los menores de un año que nacieron de 2006 a 2008, dan como resultado una tasa de 14.1 defunciones por cada mil nacidos vivos.

Para Puebla, las estadísticas de defunciones reportaron que en 2010 fallecieron 3 mil 174 menores de 15 años, lo que en términos porcentuales representó 10.5 por ciento de las defunciones generales de ese periodo.

Por sexo, fallecieron más niños que niñas; en los menores de un año, por cada cien defunciones femeninas, mueren 132.9 niños; este índice de sobremortalidad llegó a ser de 126.7 en los niños de 1 a 4 años, de 78.8 en infantes de 5 a 9 y de 156.2 para los de 10 a 14 años.

Las causas de muerte de los menores de edad han experimentado cambios importantes dado los avances médicos y los programas públicos que han mejorado la infraestructura de salud.

Todavía en las últimas décadas del siglo pasado las principales causas de muerte se asociaban a enfermedades respiratorias; en 2010 la mitad de éstas (51.7 por ciento) se dieron por afecciones originadas en el periodo perinatal y 19.7 por cienta por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas.

En el grupo de 1 a 4 años, 13.8 por ciento ocurrieron por malformaciones, 8.5 por ciento por diarrea y gastroenteritis de presunto origen infeccioso, y un porcentaje menor por neumonía.

Por último, los accidentes por vehículos motorizados se encontraron entre las principales causas de muerte en los niños y niñas de 5 a 14 años, estos accidentes pueden ocurrir como peatón, siendo el niño o la niña atropellados al atravesar la calle en forma intempestiva, también acontecen cuando viajan como pasajeros en un vehículo que se detiene en forma repentina, o cuando se produce una colisión.

La leucemia (10.9 por ciento) fue la principal causa entre los menores de 5 a 9 años. En los niños y niñas de 10 a 14 años, se presentó, como segunda causa de muerte las malformaciones (7.9 por ciento).

Para el INEGI la celebración del Día del Niño, debe ser de reflexión sobre las condiciones de vida para esta tercera parte de la población.