Una presunta negligencia médica, cambió la vida de Alejandra y ahora sufre por su intestino perforado al no ser diagnosticada a tiempo por médicos de la Secretaría de Salud.

Originaria del municipio Los Reyes de Juárez, con dos pequeños hijos, acudía de manera constante a sus consultas médicas en el centro de salud del lugar pero de nada le sirvió.

Alejandra Ramos Cruz, es beneficiaria del programa Prospera, tenía que acudir forzosamente a las consultas para seguir manteniendo el apoyo.

Pero contrario al objetivo, su salud se deterioró sin que ningún médico se lo detectara a tiempo para evitarlo.

Ante la presunta negligencia, interpuso una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla en una carta escrita a mano, contra los galenos que no hicieron su trabajo.

“En el Centro de Salud, nos citan, perdemos mucho tiempo en ir, pues  si nos citan a las 10, pero quieren que estemos desde antes y salimos 3 horas después de la hora marcada”

“Por qué si acudimos a esas consultas los médicos no fueron capaces de detectarlo a tiempo”.

El 17 de abril del 2014, los médicos no laboraron  en el centro de salud de Los Reyes de Juárez y aun así  le programaron la cita médica, según consta en documentos presentados en su queja, por lo que tuvo que acudir de urgencia hasta el hospital de Acatzingo.

"Acudí con dolor y fiebre, la enfermera me recetó y  me dijeron que no me preocupara que sólo era una infección en los riñones, ¿entonces si era una infección en los riñones, porqué termine así?, si tuvimos tantas consultas, quiere decir que los médicos no son de calidad”, se cuestionó tomándose el abdomen.

Relató que una ocasión cuando se sentía mal, acudió al Centro de Salud de Los Reyes de Juárez con la presión alta, sin embargo la dejaron esperando más de media hora.

Acusó que la médico de nombre Clemencia, se encontraba en el consultorio, muy alegre, pero después de la espera ingresó sólo para recibir regaños porque iba sola.

“Si yo hubiera sabido que me iba a sentir mal ni vengo sola ni vengo aquí, yo creo que esperaba que fuera agonizando, yo pido calidad en los servicios”

 El viacrucis

“Baje muchísimo de peso, cada vez que iba al centro de salud la doctora me decía que estaba bien, que si era el estrés, pero cada vez que iba llevaba dos o tres kilos menos”.

Explicó que llegó a pesar 41 kilogramos pero la médica le decía que correspondía a su talla y no había problema alguno.

“Todo el mundo me decía que me veía mal, pero para la doctora estaba muy bien”, señaló al indicar que lo único que le hacían en la consulta era medirlos y pesarlos.

 “Aunque cumplía con la corresponsabilidad de salud, siempre me indicaron que estaba sana que estaba bien, pese a que baje de peso y talla considerablemente, de 56 kilos que yo pesaba ahora peso menos de 40 kilos”.

“¿Para qué nos citan a nuestras consultas?, para decirnos que estemos sanas, yo pido que otorguen un mejor diagnóstico”.

Explicó que durante 2 años padeció dolores en el abdomen, pero los galenos le decían que era por estrés y que padecía colitis, sin ningún estudio profundo.

Luego de una crisis que tuvo por un fuerte dolor en el abdomen, recurrió a un médico particular quien inmediatamente le realizó un ultrasonido, donde detectó el intestino perforado.

Por lo tanto, de urgencia le practicaron una colostomía para salvarle la vida en el Hospital General de Tecamachalco.

“Incluso el médico me dijo que había posibilidades que no saliera bien de la operación, por un alto grado de anemia”, explicó, pero afortunadamente le salvó la vida.

“Esa perforación tenia años, el médico particular le sorprendió incluso que siguiera con vida”, dijo.

La operación y el tratamiento, que continúa hasta la fecha, se realiza mediante el Seguro Popular, por lo que en próximas fechas se le realizará una segunda operación para juntar el intestino.

 -¿A qué se debió la perforación?

-El médico me dijo que la perforación no era de un día para otro, ya llevaba tiempo, por lo que no podrían determinar la causa. Ya tenía años con ella.

 -¿Le salvan la vida?

-Sí, bendito sea Dios estamos aquí.

 “Para que nos citan para que nos hacen perder todo un día y tanto tiempo, para que nos digan que estamos bien y después terminar así”, señaló.

“Debe de haber más calidad no se trata sólo de llegar a que nos midan nos pesen y nos firmen, no se trata de cumplir, debe haber mejor trato”, dijo finalmente angustiada y con gran impotencia la paciente.