Los testigos del suicidio no olvidarán la plaza Syntagma de Atenas, (que significa plaza de la Constitución), donde está ubicado el Parlamento.  Ocurrió a las 09:00 hora local. El jubilado, de 77 años, llegó en metro hasta la céntrica plaza, curiosamente símbolo de las últimas protestas que han protagonizado los griegos contra los recortes del Gobierno de Lukas Papadimos, y de su predecesor Yorgos Papandreu.
 
Una vez llegó a la plaza de Syntagma, se aproximó hasta un árbol situado en mitad de la explanada y allí se disparó en la cabeza. Una trabajadora de la limpieza del Ayuntamiento declaró que justo antes, el hombre gritó: "no quiero dejar deudas a mis hijos".
 
En uno de sus bolsillos se ha encontrado una carta, en la que explicaba los motivos de su suicidio. El Gobierno "ha eliminado cualquier esperanza de que yo sobreviva y no puedo obtener justicia, no encuentro otra forma de lucha más que un final digno para no tener que empezar a rebuscar en la basura para conseguir comida", dice el mensaje.
 
El portal de información Newsit adelantó que el hombre era un farmacéutico ahogado por las deudas. Estaba casado y tenía una hija. El portal también menciona a un vecino del fallecido, que lo define como "un hombre tranquilo" del que no se esperaba semejante acto.
 
Tras enterarse de la noticia, decenas de personas acudieron a la plaza para rendir homenaje al fallecido. En un escrito colocado sobre el árbol puede leerse "Basta ya", y en otro alguien escribió: "¿Quién será la próxima víctima?".

Kostas Lourantos, presidente de la Asociación Farmacéutica de Ática, dijo para Newsit que el fallecido fue miembro de la organización hasta 1994, cuando vendió la farmacia. "Lo recuerdo como un hombre decente con gran cortesía y con mucho tacto. Creo que por dignidad decidió que no iba a vivir en condiciones distintas de las que creía, y eso lo llevó a este acto, que no sólo me pone triste, sino también muy negativo". Según este farmacéutico, "no importa quién es el que lo hizo, sino por qué lo hizo".

Las pensiones por  jubilación se han recortado sólo en febrero de este año un 12%, mientras que otros complementos se han reducido un 10-20%.
 
Los suicidios se han incrementado de forma notable en los últimos tres años en Grecia debido a la grave crisis económica que atraviesa el país. Entre el año 2000 y 2008 hubo una media anual de 366 suicidios, una de las tasas más bajas de Europa, según los datos de la Autoridad Griega de Estadísticas. En los tres años siguientes, las cifras de suicidios han aumentado hasta casi duplicarse. En 2009 hubo 507 suicidios; en 2010 hubo 622, y en 2011 se registraron hasta diciembre de ese año 598. La policía alertó de esto mismo al Parlamento en un informe.