Analistas del sector privado concuerdan en que, en los próximos meses, la economía mexicana se enfrentará a un marcado episodio de volatilidad, que podría poner en riesgo la inversión y el crecimiento económico.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económicos (IDIC), consideró que la decisión del gobierno de ampliar la Línea de Crédito Flexible del Fondo Monetario Internacional (FMI) es una clara señal de que se avecinan tiempos difíciles para México.

El pasado 27 de mayo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció que el FMI aprobó un incremento en la Línea de Crédito Flexible para México a 88,000 millones de dólares desde 67,000 millones; así como su renovación por dos años.

El hecho de que la SHCP haya negociado la ampliación de la Línea de Crédito Flexible pone de manifiesto que se han incrementado los riesgos para la economía nacional, consideró el director general del IDIC.

A la par, comentó que con dicha acción la autoridad reconoce que el entorno internacional es más volátil, con mayores perspectivas hacia un menor crecimiento económico, tanto del mundo como de México.

Se ha exacerbado la volatilidad, hay más perspectivas de menor crecimiento (no se podrá detonar), pero sobre todo y lo más importante, es que se presentarán riesgos financieros para nuestro país muy marcados, dijo.

Dentro de ellos, destacó, se encuentra el alza en las tasas de interés de Estados Unidos por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que impactará en las tasas de referencia del mundo, incluyendo la mexicana.

En este sentido, explicó que dicha decisión traerá como consecuencia el encarecimiento del crédito y la deuda entre el gobierno y particulares; quien ya se endeudó terminará pagando más intereses, y al final del día se contrae el consumo y la inversión.

En consenso, los especialistas concuerdan en que en los últimos días se ha generado una marcada volatilidad en la paridad cambiaria del peso frente al dólar, que se espera continúe al finalizar el 2016 y que genera una expectativa de presión en los precios, lo que afecta la manufactura.

Por otra parte, Joaquín Gándara Ruiz-Esparza, presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), consideró que todo apunta a que el próximo 15 de junio la Reserva Federal eleve sus tasas de interés.

Recordó que desde mayo del 2013 los mercados financieros globales no han dejado de observar oleadas intermitentes de alta volatilidad visualizando el fin de la política monetaria ultralaxa de la Fed y en algún momento, el inicio de un proceso de normalización de tasas de interés hacia un nivel de neutralidad.

Si bien, acotó, estas oleadas no sólo han sido causadas por la incertidumbre que genera la Fed -la desaceleración económica de China y los precios del petróleo también han jugado un papel muy relevante-, no hay duda de que ha sido una de las principales fuentes de incertidumbre de los mercados financieros en los últimos tres años, destacó.

Al final del día, para José Luis de la Cruz es indispensable que el gobierno ejecute acciones de política económica que aseguren el ritmo de crecimiento; es decir, además de fortalecer el consumo, se debe fomentar la producción nacional.

Adicionalmente, argumentó que se deben evitar prácticas de competencia desleal, particularmente de China; evitar que la inversión pública disminuya y crear un programa de fortalecimiento de inversión a través de la Banca de Desarrollo.

Héctor Villareal, director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), asintió que, pese a que se vivirán episodios de gran volatilidad en el verano, el problema para las finanzas públicas no está en este año.

Percibimos, y así lo hemos dicho desde que comenzó el año, que el verdadero problema estará en cuadrar el presupuesto del 2017, incluso, creemos que el gobierno tendrá que anunciar un recorte al gasto (con mayores restricciones) para el próximo año, concluyó.