Dos impactos de bala a quemarropa acabaron con la vida de un joven chofer de los Mayorazgo, ello mientras ingería bebidas embriagantes afuera de una tienda de la colonia Guadalupe Hidalgo. Según los primeros reportes el hoy occiso habría amenazado a uno de los dueños de la tienda con un cuchillo y por ello el otro respondió disparando.

El cuerpo quedó afuera de la tienda de abarrotes denominada La Pasadita, ubicada en el 13101 de la calle Miguel Hidalgo casi esquina con calle Insurgentes, de la mencionada colonia ubicada al sur de la ciudad.

Respondió al nombre de Guillermo Rodríguez Melchor, de 23 años de edad, quien era de oficio conductor de transporte público, en la ruta Mayorazgo. Al parecer se encontraba ingiriendo bebidas embriagantes con motivo de la feria de esa inspectoría, donde se festeja la Virgen de Guadalupe.

Jean Carlo Guerrero, presidente auxiliar de la inspectoría de Guadalupe Hidalgo, comentó: “Nos informan, nosotros no estuvimos en el momento de los hechos, que lamentablemente esta situación el muchacho venía en estado etílico, en estado inconveniente y llegó a ingerir algunas bebidas e este establecimiento y sacó una navaja y por defensa accionaron, desconocemos quién haya accionado el arma. Cuando se prestó el auxilio por parte de los elementos de vigilancia de la inspectoría, se acordonó y se resguardó el lugar”.

La madre del occiso, de nombre Rosa Melchor, pidió justicia a las autoridades y que hicieran declarar a los hermanos del presunto agresor, ya que ella afirma, basada en lo que le informaron los testigos, que el asesino fue un hermano del dueño de la miscelánea La Pasadita, quien presuntamente acaba de regresar de Estados Unidos.

Hasta el lugar acudieron elementos de la policía municipal quienes realizaron el acordonamiento del lugar, preservando el lugar del homicidio. Después acudió personal de la Agencia Especializada en Homicidios a cargo de la fiscal Mónica García Gutiérrez, quien inició la constancia de hechos 154/2012.

El cuerpo presentó dos impactos de bala uno de ellos en el pecho y otro por la espalda, al parecer propinados a quemarropa, es decir a tan sólo unos centímetros de distancia. Sobre el presunto responsable trascendió que es de la familia conocida como “Los Güeros” y que recién acaba de regresar de la Unión Americana, quien no fue encontrado en el lugar de los hechos. Su hermano y algunos de los trabajadores de la tienda, fueron presentados ante el Ministerio Público para rendir su declaración ministerial.

Frente al lugar donde ocurrieron los hechos se encuentra el Centro de Desarrollo Comunitario, donde su titular Francisco Javier Ávila Hernández, comentó: “El problema fuerte aquí en la comunidad es que hay un acceso a la venta de alcohol sin control, a cualquier gente desde el día 11 de diciembre, venden pulque, cerveza, y no hay vigilancia, esto afecta mucho. Porque los borrachos defecan y hacen sus necesidades en las calles del centro y el inspector por ganar dinero le da prioridad a la venta de alcohol”.

Agregó que hay mucha falta de respeto de parte de los borrachos y drogadictos de la zona a las mujeres que acuden al Centro de Desarrollo Comunitario a dejar a sus hijos.

Afirmó que dos horas antes de que se suscitara el homicidio dio parte al 066 informando que en el lugar había un grupo de sujetos embriagándose. Sin embargo nunca llegó la patrulla, hasta que 20 minutos después de que se suscitó el asesinato del hombre de 23 años de edad.


Comandante obstruye trabajo
Arturo González Rojas, alias “El Oso”, comandante recién llegado a la agencia de homicidios, en las pocas semanas que lleva al mando se ha cargado de obstruir el trabajo de los representantes de los medios de información, bloqueando las tomas de los camarógrafos y retirando del lugar a los testigos para evitar que se comuniquen con los reporteros.

Su fobia hacia los medios de comunicación llegó al extremo este jueves en el homicidio del joven en la colonia Guadalupe Hidalgo. Donde se había acordonado el área de seguridad en un radio de 10 metros, además se contaba con el resguardo de la policía municipal y auxiliar del lugar.

Al notar que los reporteros gráficos tomaban fotografías de la escena del crimen, donde cabe resaltar el cuerpo se encontraba tendido en la vía pública y ya cubierto con una manta azul, el citado comandante dio la orden de obstruir la visión de los representantes de los medios de comunicación.

Para ello hizo una cosa inédita, ordenó cortar la lona que da sombra a la entrada de la tienda La Pasadita, y mandó colocarla en derredor del cuerpo, mientras que en los resquicios que quedaban por la parte de abajo, colocó los bultos de maíz y fríjol y donde ya no le alcanzó mandó a su gente que cubrieran con sus espaldas.

Hay que resaltar que ésta es una actitud propia y única González Rojas, conocido como “El Oso”, ya que el resto del equipo sigue siendo el mismo que ha realizado la labor de investigación de homicidios durante los últimos años, quienes siempre han mostrado una actitud de respeto con los medios de comunicación.