Tendido en el piso, boca abajo, Ernesto sacó la pistola que tenía guardada entre el pantalón y la cintura y le disparó en tres ocasiones a Guillermina, su esposa. Los proyectiles alcanzaron a perforar el tórax y vientre de la mujer. 

Con el último aliento de vida Guillermina tomó la maleta donde previamente había guardado su ropa y salió de su casa, pero sólo alcanzó a caminar menos de un metro cuando cayó sin vida.

El 6 de Noviembre del 2012, fecha en la que Guillermina fue asesinada por su esposo, en una de las casas del Barrio de Ixtlahuaca, la mujer se estaba preparando para abandonar a su marido, sin que hasta el momento se conozcan los motivos.

Ese día Guillermina y Ernesto estaban discutiendo, ella colocaba en una maleta su ropa, le dijo que lo iba a abandonar y éste no lo aceptó.

Cuando Guillermina trató de llegar a la puerta de salida Ernesto se le puso enfrente y ella lo empujó provocando que cayera de espaldas.

Fue entonces cuando Ernesto sacó su pistola y le disparó en tres ocasiones.

Mientras uno de los hijos de la pareja trataba de reanimar a su madre, el homicida escapó.

El jueves 12 de noviembre, de este año, elementos de la Policía Ministerial del Estado ‎(PME), adscritos a la comandancia de Chignahuapan, se trasladó a la ciudad de Puebla y en algún punto aprehendieron a Ernesto y lo trasladaron al municipio para internarlo en la cárcel, como presunto responsable del delito de homicidio.

El caso está radicado en el proceso 80/2012/CHIGNAHUAPAN.