Cerca del medio día del lunes, personal de Petróleos Mexicanos (PEMEX), logró controlar la mega fuga de petróleo crudo, originada por una toma clandestina a un costado de la Autopista Puebla-Tlaxcala, entre los límites de los municipios de Cuautlancingo y Coronango. 

Tras la fuga ocurrida cerca de la una de la mañana y que puso en alerta a vecinos de los conjuntos habitaciones como: Bosques de San Francisco, Paseo del Roble, Quinta Moraleda, además de Misiones de San Francisco, algunos de estos desalojados, se dijo que no había detenidos y que los daños eran de consideración.

Los daños, además de las torres de la Comisión Federal de Electricidad, campos de cultivo y asfalto de la carretera hacia Tlaxcala, se extienden hasta casas y vehículos donde cayó el crudo, que alcanzó al fugarse una altura de más de 15 metros.

Personal de la Secretaría de Protección Civil del Estado, a cargo de Jesús Morales Rodríguez, de la Secretaria de Seguridad Pública del Estado (SSPE), además del Ejército, las policías municipales y federales, acordonaron la zona después de la una de la mañana, cuando se dio la voz de alerta de la fuga.

Los vecinos de la zona de Cuautlancingo, quienes fueron los primeros que percibieron el olor del petróleo que se estaba fugando, tras solicitar auxilio, decidieron abandonar sus casas para no ser víctimas de alguna tragedia, como la ocurrida en San Martín Texmelucan y se resisten a regresar ante el temor de que el combustible se encuentre en las alcantarillas y drenaje.

Informes de PEMEX indican que la fuga del combustible fue en una área de mil 500 metros cuadrados, donde se encontraban casas, terrenos de cultivo, además de albercas, empresas y centros comerciales como Outlet, sin que se pueda precisar en este momento el monto de los daños.

Dentro de los mismos informes de lo ocurrido, se dijo que PEMEX, con apoyo de la SSPE, inició desalojo de familias que viven cerca de la fuga, esto después de las dos horas, cuando se temía que pudiera ocurrir alguna explosión.

Para retirar el petróleo que quedó regado en zonas de cultivo y otras áreas, PEMEX movilizó al menos tres pipas que sirvieron para recuperarlo, mientras que personal especializado se hizo cargo de controlar la fuga.

Incluso, en la carretera donde estaba regado el crudo tuvieron que echar tierra para tratar de prevenir todo tipo de accidente.

Ya pasadas las 12 horas, los vecinos fueron notificados que podían regresar a sus casas y muchos de estos prefirieron esperar más tiempo, ante el temor de que pueda ocurrir alguna desgracia.

Se dijo que la Procuraduría General de la República había iniciado las investigaciones correspondientes.