Se llamaba Ricardo Evangelio Rivera, vivía población de San Mateo Mendizábal, del municipio de Amozoc de Mota, el hombre que fue torturado y asesinado de un disparo de arma de fuego en la cabeza abandonando su cuerpo en la junta auxiliar de San Miguel Espejo.

Ricardo Evangelio se dedicaba a la venta de chatarra, de acuerdo a versiones de familiares que lo identificaron no tenía enemigos y se dedicaba a ningún negocio ilícito.

La mañana del sábado 22 de mayo, vecinos de la junta auxiliar de San Miguel Espejo, al oriente de la ciudad de Puebla, reportaron al 911 el hallazgo del cuerpo de un hombre que presentaba heridas de golpes y un disparo de arma de fuego en la cabeza.

El cuerpo del varón fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo), para que le fuera practicada la necropsia y no fue hasta la mañana del lunes 24 de mayo que fue identificado por sus familiares quienes pidieron que se realicen las investigaciones correspondientes para que el o los responsables sean detenidos.