Agentes de la Unidad de Investigación de Feminicidios, de la Fiscalía General del Estado (FGE) se trasladaron a Reynosa, Tamaulipas, para la detención del sicario que privó de vida a Samai Alejandra Márquez Salgado, quien fue asesinada el 17 de febrero del 2016 y su cuerpo hallado 4 días después en la presa de Valsequillo.

La mujer estaba embarazada de Rafael P. A., dueño de un gimnasio ubicado en Los Héroes, donde ella trabajaba, y quien desde el mismo mes de febrero se encuentra detenido en el Cereso de San Miguel, acusado por el presunto delito de feminicidio.

Es su momento, la Fiscalía General del Estado (FGE) había esclarecido la muerte de Samai Alejandra, con la detención del autor intelectual del crimen, aunque también faltaba el autor material para que se cerrará totalmente el caso.

Resulta que Rafael P. A., mandó presuntamente a asesinar a su empleada, luego de que le pidiera separarse de su esposa porque la había dejado embarazada, contratando a un sicario que llegó a Puebla para perpetrar el feminicidio y posteriormente escapar.

El 17 de febrero del 2016, la joven mujer se dirigía a su domicilio a bordo de un vehículo de alquiler, desde donde se comunicó vía celular con su familia, señalando que el taxista daba muchas vueltas y no la llevaba a su casa, para que posteriormente se perdiera toda comunicación.

La tarde del sábado 20 de febrero del mismo año, a la altura del Oasis de Valsequillo, fue hallado el cuerpo, el cual presentaba una herida de un balazo en la cabeza.

Ese mismo día fue detenido al Rafael a petición de la familia de la joven, además de que también fueron detenidos la mamá y hermanas del supuesto actor intelectual del crimen, por tratar de proteger la falsedad de declaraciones.

Finalmente, sus familiares, con el tiempo, lograron obtener su libertad, en tanto que se inició la búsqueda del asesino material, mismo que fue asegurado la tarde del martes 25 de mayo.