La presidenta de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), Adelaida de la Calle, aseguró que los recortes presupuestarios a las máximas casas de estudios las harán retroceder siete años.

Al participar en la Junta General de Accionistas de Universia, programa Universidades del Banco Santander, celebrada en esta ciudad del sur de España, expuso que no es conveniente hacer muchos ajustes en educación superior en una situación de crisis económica.

En su mensaje, De la Calle, rectora de la Universidad de Málaga, lamentó que no haya habido diálogo con el ministro español de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, y que los rectores se enteraran de esas medidas a través de la prensa.

De acuerdo con la propuesta del gobierno, el plan de ajuste del gasto en educación es de unos tres mil millones de euros (tres mil 700 millones de dólares) en todos los niveles escolares, lo que impactará en mayor medida en las universidades.

Los recortes en gasto a las universidades se tratarán de compensar con el aumento de las tasas de matriculaciones.

De la Calle aseguró que aún con esas restricciones se deberá seguir con el programa de modernización trazado para 2015, de adaptar las universidades a una mayor especialización de los campus y avanzar en la flexibilidad en las titulaciones.

“Ahora nos cambian las reglas, se pone en entredicho a las universidades con una campaña en la que se asegura que nuestras capacidades no son suficientes”, alertó.

Consideró que esas medidas ignoran el camino recorrido por las máximas casas de estudios españolas en últimos 30 años, su posicionamiento mundial y su capacidad para transferir conocimiento científico al tejido empresarial.

“La universidad no se opone a nuevos campos, se revela a nuevas formas. Se nos considera ineficientes en gestión de recursos, o se nos somete en comparaciones de rankings en los que juegan otros aspectos y no sólo la calidad de la educación”, manifestó.

En posterior rueda de prensa, apuntó que la situación hace retroceder al escenario de hace siete años, y no es algo conveniente ya que las experiencias en países muestran que en momentos de dificultades de invierte en educación, formación e investigación como forma de salir de las crisis.

“Las medidas afectan mucho al funcionamiento de la universidad y en lo que nosotros estamos más preocupados es por comprender qué producto va a salir de esas medidas”, aseveró.