El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunció un discurso de graduación en la Universidad de Rutgers, que lejos de parecer un típico discurso de graduación parecía más una dura crítica contra el probable candidato republicano, Donald Trump.

El presidente, que habló ante una multitud de más de 50,000 personas en un estadio de futbol escolar, pidió a los graduados rechazar a los políticos que se remontan a tiempos mejores.

El discurso de 45 minutos de duración se llenó de indirectas evidentes para el favorito entre los republicanos, Donald Trump, quien el presidente no nombró, pero al que hacían obvias sus referencias en la mayoría de sus líneas del discurso, incluso algunas causaron aplausos del público.

Obama criticó la propuesta de Trump para construir un muro en la frontera sur del país, diciendo que el mundo cada vez está más interconectado y que la construcción de muros no va a cambiar eso.

El punto es que, para ayudarnos a nosotros mismos, tenemos que ayudar a los demás, no levantar el puente levadizo y tratar de mantener el mundo afuera, expresó.

Se burló de la llamada de Trump de “hacer de Estados Unidos grande otra vez”, diciendo que nunca ha habido un mejor momento para estar vivo en el planeta y en América. Las cifras de graduados de la universidad aumentaron, dijo. Las tasas de criminalidad han disminuido y cada vez más las mujeres trabajan en altos puestos como nunca antes en la historia del país.

Cuando escuchas a alguien que anhela los viejos tiempos, tómalo como un grano de sal, dijo entre aplausos bulliciosos.

A lo largo de su discurso, el presidente censuró una cepa de antiintelectualismo en la política estadounidense que, dijo, rechaza la ciencia, la razón y el debate. En un momento dado, en clara referencia al magnate y otros republicanos del Congreso que han criticado los esfuerzos para combatir el calentamiento global, Obama advirtió que “en la política y la vida, la ignorancia no es una virtud”.

Eso no es mantener la realidad o decir las cosas como son. Eso simplemente no es saber de lo que están hablando, manifestó.

A lo largo del año, Obama ha repetido una y otra vez en sus discursos las obligaciones que vienen con la ciudadanía y la necesidad de un debate político más razonable y respetuoso, en momentos en que la política del país parece de lo más vulgar y venenosa como nunca antes.

En enero pasado, Obama utilizó su discurso del Estado de la Unión para hacer un llamado a una mejor política en el país. En febrero regresó al mismo tema durante un discurso en el Senado del estado de Illinois y tomó una dirección similar, en marzo pasado, durante un banquete de premiación en honor a los periodistas políticos, y más recientemente la semana pasada en el discurso de graduación de la Universidad Howard.

Retomando la dirección en Rutgers, recogió muchos de los temas anteriores, pero en esta ocasión su discurso fue más directo y explícitamente partidista.

Obama expresó irónicamente que a los estadounidenses les gusta tener médicos y pilotos experimentados y se preguntó ¿por qué de repente pensamos que en nuestra vida pública no queremos a alguien experimentado?.

Hizo un llamado a los graduados para que pidan líderes responsables y que sepan de qué diablos están hablando.

También les pidió votar y seguir participando en la política estadounidense, un tema que también tocó en su reciente discurso de graduación de la Universidad Howard y en una entrevista con el Daily Targum, el periódico estudiantil de la universidad.

El presidente nunca mencionó a Trump por su nombre, pero su objetivo parecía claro.

En varias ocasiones, Obama también se refirió a los comentarios despectivos que se han hecho contra los musulmanes y los inmigrantes, así como contra los acuerdos de libre comercio.