El desequilibrado apoyo público hacia Sanders ha cobrado su precio: él se dio cuenta que algunos de sus amigos se fueron para el otro bando y ahora apoyan a Sanders sobre Clinton. En redes sociales ves mucho más apoyo para Bernie, dijo Magana, de 26 años, quien es simpatizante de Clinton. Muchas de las publicaciones en redes sociales refuerzan la idea de que ella no es confiable. Ellos piensan que ella esconde algo.

Al apoyar a Clinton, Magana, quien es de origen latino, siente que está nadando contra la corriente. Así como los votantes jóvenes en general han acudido mayoritariamente hacia Sanders, los latinos más jóvenes también han expresado más disposición a respaldar al senador de Vermont, incluso mientras sus padres se inclinen hacia Clinton.

En un estado como California, la tendencia es un problema agudo para Clinton. Los 15 millones de latinos son alrededor de un tercio del electorado demócrata, y son más propensos que cualquier otra mayoría a ser jóvenes —la audiencia objetivo del mensaje de Sanders—. La edad media para los latinos es de 27 años, comparado con los 34 años para los negros y los 43 años para los blancos, según la oficina de Censos de Estados Unidos.

También prefigura una debilidad que podría perseguir a Clinton en la elección general, cuando probablemente necesite movilizar a los constituyentes demócratas para vencer al previsible candidato republicano, el empresario Donald Trump. Clinton ha hecho la mayor de su campaña en California sin mencionar a Sanders, pero eso ha empezado a cambiar en los últimos días a medida que la contienda se acerca. Las primarias demócratas en ese estado, con 475 delegados, serán este martes.

Varias encuestas muestran a Sanders a dos puntos de Clinton; la encuesta de AP, destacada por The Washington Post, coloca a Clinton seis puntos arriba de Sanders (49%-43%). En respuesta a la creciente presión, Clinton ha vuelto a criticar a Sanders sobre su oposición a la legislación a la reforma migratoria. Es cierto que nos acercamos a una reforma migratoria, dijo Clinton en Los Ángeles recordando una exhaustiva ley migratoria que fracasó en el 2007 cuando ella, Sanders y el presidente Barack Obama estaban en el Senado. El presidente Obama y yo votamos por ella, y el senador Sanders votó en contra, dijo Clinton y agregó, refiriéndose al proyecto fallido: Fue devastador.

Sanders ha explicado su voto diciendo que votó en contra de la legislación porque no protegía lo suficiente a los agricultores.

Sus aliados creen que los latinos no están conscientes del trabajo previo de Clinton en los temas migratorios, incluyendo el registro de votantes en Texas, cuando trabajó con las familias de agricultores durante su adolescencia y abogando por una reforma migratoria en el Senado.

La migración está en el centro de la campaña presidencial, dijo Clinton en el Mission College mientras la acompañaban dos dreamers indocumentadas en la cafetería escolar. “Esto es muy personal para mí”. En silencio, comenzó a tejer una historia de cómo creció en los suburbios de Chicago y, a través de su iglesia, se hizo voluntaria para cuidar a los hijos de trabajadores migrantes latinos.

Al final del día, un autobús destartalado que llevaba a los trabajadores pasaba por un camino de terracería y los niños corrían para saludar a sus padres. Recuerdo claramente verlo y pensar Son casi como nuestra familia dijo Clinton. Yo solía correr a ver a mi padre cuando él llegaba a casa del trabajo. Sé lo que se siente.

Nunca lo he olvidado, agregó Clinton melancólicamente.

Los operadores de su campaña creen que la clave para incursionar con los votantes latinos es reducir esta brecha de información.

Es más una cuestión de dejar que la gente sepa su historia, dijo Xavier Becerra, un partidario de Clinton en California. Recuerdo que fui a hablar en la UCLA y mencioné que ella había estado haciendo esto durante mucho tiempo; ellos no podían recordarlo. Y agregó: Para ellos, estas son cosas nuevas.

A un par de días de las primarias del martes, Clinton trata de alcanzar al mayor y diverso electorado posible. El evento centrado en la inmigración en el Mission College estaba dirigido a una comunidad universitaria que reúne a más de 1,200 estudiantes indocumentados y está situado en el barrio predominantemente latino de Sylmar.

Al mismo tiempo, Clinton ya ha comenzado un pivote para la elección general, esperando que para el martes gane el número de delegados necesarios para asegurarse la nominación. Probablemente no necesitará los delegados de California para lograrlo, pero una victoria aquí sería simbólicamente muy importante mientras concluye las primarias y mira hacia las elecciones generales.

La elección de California son también un momento en la campaña que expondrá sus debilidades o mostrará su fuerza con los latinos, un grupo clave en la coalición presidencial de los demócratas.

En días recientes, Clinton ha agudizado su argumento con los latinos sobre la perspectiva de una presidencia de Donald Trump. Advirtió que para lograr la propuesta del republicano de deportar a unos 11 millones de inmigrantes indocumentados serían necesarias masivas redadas de deportación. Clinton aprovechó la crítica de Trump contra el juez federal Gonzalo Curiel, de origen mexicano y quien presidirá un caso de fraude contra la Universidad Trump. Según el republicano, existe un sesgo en su contra debido a la herencia mexicana de Curiel. Está tratando de distraer a la gente al hacer un ataque prejuicioso e intolerante sobre el juez federal que conoce del caso, dijo Clinton. Curiel es tan americano como yo y es tan americano como lo es Donald Trump.

La aguda crítica a Trump, que hizo en su discurso en San Diego, también es una fuente de esperanza para algunos de sus seguidores.

La mayoría de los estudiantes de la profesora Leslie Milke en Mission College son partidarios de Sanders, debido a que su tono es interesante para ellos, dijo. Clinton, por el contrario, viene a ser como un político, dijo Milke. Eso cambió el 2 de junio, de acuerdo con Milke, quien dijo que estaba energizada por el enfrentamiento verbal enérgico y relajado de Clinton con Trump. Eso es lo que debería estar haciendo, dijo Milke, de 57 años. “Ella era mucho más relajada. Era libre [...] Fue como si el interruptor se hubiera apagado con ella”.

El discurso era a la vez un disparo de advertencia a los republicanos y una señal a los demócratas en las primarias restantes de que Clinton puede desafiar a Trump, agregó Xavier Becerra.

A todas partes a donde iré, le diré a la gente joven que vea ese discurso, dijo Becerra. La gente quiere a alguien que luche por ellos. Los jóvenes quieren a alguien en el que puedan creer [...]. Se despeja la cubierta y hace que sea obvio que ahora tenemos una carrera de uno-a-uno, agregó.

Con Íslas Vírgenes, Clinton sumó siete delegados y confirmó supremacía

WASHINGTON- Hillary Clinton obtuvo la victoria en las Islas Vírgenes de EU el sábado, con los siete delegados en juego, lo que la acerca a la nominación demócrata. También obtuvo el respaldo de los cuatro superdelegados.

Clinton cuenta con 1776 delegados, mientras que Sanders suma 1501, con base en primarias y asambleas. Si se incluyen a los superdelegados, la ventaja de Clinton es de: 2323, contra los 1547 de Sanders. Se necesitan 2.383 para ganar.

La ex secretaria de Estado se coloca a nada de conquistar la candidatura demócrata

Hillary Clinton aplastó a Bernie Sanders este domingo en las primarias presidenciales demócratas de Puerto Rico, lo que la coloca muy cerca de capturar la nominación de su partido. A Clinton le faltan menos de 30 delegados para sumar los 2,383 que necesita con el fin de obtener la nominación.

A medida que los resultados en la isla llegaban poco a poco, Clinton mantuvo una ventaja constante de 2 a 1 sobre Sanders.