El gobierno de Italia declaró el estado de emergencia en la región de Liguria que rodea a la ciudad noroccidental de Génova, un día después del dramático derrumbe de un importante puente, que dejó decenas de víctimas, dijo hoy el primer ministro italiano.

Las autoridades regionales solicitaron con anterioridad la declaratoria del estado de emergencia.

"Aceptamos la solicitud y aprobamos el estado de emergencia para los próximos 12 meses", dijo hoy por la tarde el primer ministro Giuseppe Conte en una conferencia de prensa ofrecida en la prefectura de la ciudad.

"Hemos destinado cinco millones de euros (5,67 millones de dólares) a cubrir los costos de las primeras operaciones, los cuales provendrán del Fondo Nacional para Emergencias", agregó Conte.

El fondo es un programa de financiamiento nacional específico creado por Italia en 1992 para ayudar a las entidades locales y regionales a enfrentar posibles crisis y tiene que ser financiado periódicamente por el gobierno central.

El primer ministro también confirmó provisionalmente que el número de muertos, de acuerdo con las autoridades locales, es de 39.

Por seguridad, un total de 634 personas de 311 familias fueron evacuadas de todas las zonas de los alrededores del puente parcialmente derrumbado, dijo Conte.

La mayoría de ellas, agregó el gobernador regional, Giovanni Toti, ya fueron recibidas por familiares y amigos y un grupo menor es asistido por la municipalidad.

Las actividades de búsqueda y rescate continúan en el lugar de los hechos y hay 380 bomberos involucrados en una carrera contra el tiempo para tratar de encontrar a posibles supervivientes bajo los restos de concreto de la enorme estructura.

El incidente afectó una porción de cerca de 100 metros del puente Morandi de 1.182 metros de longitud que conecta la autopista A10 y el oeste de Génova con el este de la ciudad.

Al momento del derrumbe, unos minutos antes del mediodía del martes, las autoridades calculan que había entre 30 y 35 autos y al menos tres camiones pesados cruzando el puente.