Francisco Fraile no se muestra renuente a las coaliciones con la izquierda; sin embargo, la prioridad para Acción Nacional es recuperar la identidad de los panistas. Además, advirtió que se intenta comprar a la militancia “con dos bultos de cemento”.

En entrevista con Intolerancia Diario, Fraile García recordó que desde 1986 él propuso llegar a una alianza con la izquierda y fue Luis Rivera Terrazas con quien se iba a hacer el acuerdo.

“Quiero comentar que una de las experiencias más gratas de mi vida cuando fui presidente estatal del partido fue una visita que me solicitó el doctor Luis Rivera Terrazas, junto con Alfonso Vélez tuvimos la reunión en el restaurante Los Globos, que aún existe. La propuesta del exrector fue muy simple: hagamos una alianza entre el PSUM (Partido Socialista Unificado de México) y el PAN por la alcaldía de la capital.

”Este asunto de las unidades, de sumar esfuerzos no es nuevo, me encantó la idea, pero a quien le rechocó fue tanto al Comité Directivo Estatal como al Consejo porque de traidor no me bajaron. A mi juicio si en ese momento tomamos la decisión el PAN y el PSUM de sumar esfuerzos hubiéramos cambiado el curso y la trayectoria de Puebla, pues se hubiera obligado al partido opositor a buscar mejores hombres y como dijeran nuestros buenos filósofos mexicanos pueblerinos, no hay más cera que la que arde.”

No obstante, al referirse a las alianzas con la izquierda, Francisco Fraile dijo “respeto mucho a los analistas políticos, pero la política también es una realidad y es que hoy tenemos la pérdida de la Presidencia de la República y en unos días no tenemos presidente de la República llevamos una derrota en línea en el Partido Acción Nacional y tenemos que ubicarnos en una realidad física.

”Ahora, la gran pregunta es que es cierto que ante una derrota de este calibre se debe volver a tener identidad, la pregunta es: ¿yo me sumo para un proyecto con alguien pierdo identidad?, o la que le hice a don José González Torres: señor, ¿si por recibir los recursos federales nos vamos a pervertir?, (entonces) cerremos el partido.

”El si vamos o no en alianza me parece que es secundario, lo que se tiene que hacer dentro del propio partido es provocar la identidad de los panistas y distinguirnos de los otros porque es un estilo de vida. Si el panista se ha vuelto tan corrupto que acepta dos bultos de cemento o una dádiva para votar en función de alguien, no hay nada que hablar, está pervertido el partido y entonces qué se tiene que hacer: caminar en el sentido contrario, pero no por ello tienen que romperse alianzas que nos derrumben más de lo que estamos.”

Sangre nueva
El “pastor” del panismo se pronunció por abrir las puertas a la sangre nueva. No obstante, recordó su ingreso a las filas del albiazul. “El Partido Acción Nacional estaba cerrado a pesar de sus principios de doctrina, en un concepto de que solamente los muy creyentes deberían estar en el partido, esto viene a una discusión que se traduce a nivel nacional en una separación de hombres extraordinarios del Partido Acción Nacional: José González Torres, Bernardo Bátiz, Eugenio Ortiz Gallegos o Jesús González Shmall, todos ellos se retiran del partido para formar el Foro Democrático porque no aceptaron las condiciones de que nueva sangre había llegado al PAN.

”En aquel tiempo quienes llegábamos al partido y sólo decíamos que queríamos ser miembros activos y de inmediato se abría un libro como de raya, se anotaba y se era automáticamente miembro. La gran pregunta, al final de la primer entrevista que se hacía, era ¿con cuánto va a colaborar mensualmente?, e iba de dos, cinco pesos, o lo que pudieran. Además la salida de quienes forman el Foro Democrático se debe a que aceptábamos los recursos de la Federación que estaban en ley; antes no, era una dádiva gubernamental lo que no se aceptaba.

”Para entrar era sólo decir quiero y el estatuto dice que es panista aquel que tiene una forma honesta de vivir, y que quiera cumplir con los principios de doctrina y que cumpla en aquel tiempo con la cuota.”

Comentó acerca de las aportaciones obligatorias, “esta cuota, misma que se quitó al volverse un instrumento político, hubo quienes se aventaron la puntada de decir las cuotas de todo este grupo las pagamos para que ingresen a una elección. No nos van a platicar que esto es parte de una vida política donde se pretende el control, el sujetar, entonces la aventura me duele que volvamos a repetirla”.

Francisco Fraile precisó que un presidente del partido no es un hombre que está sólo forma parte del consejo, su voto salvo en calidad en el sentido de un empate tiene un voto que puede desempatar, pero de ahí en fuera es tan igual como el de los demás consejeros, así sea el más vitalicio.

Nuevamente, en la entrevista preguntó “quiénes son responsables del partido: el presidente, los que forman parte del Comité Directivo Estatal y los consejeros que son 108 tomando a los vitalicios que votan. Ahora, después de esto retomo el principio: ¿dónde está el proyecto? Donde estén involucrados todos.

”Cómo vamos a ayudar a coadyuvar a que el partido tenga una presencia seria, a aportar como consejeros estatales para provocar que toda la base camine en esa dirección, que se le capacite a la gente que quiere estar con el PAN porque se tiene un gobierno panista, tan es así que el gobernador fue a refrendar su militancia junto con su esposa.

”Tenemos un gobernador que participa en el consejo nacional y si se ve ahora en el panorama queda él y el de Sonora y se acabó la fiesta, pues ya no hay Jalisco, Nuevo León, Morelos o Querétaro, es una personalidad distinguida.

”También tiene que seguir su rumbo el partido, independientemente de la suerte del gobernador y de la del presidente municipal, y de los demás ediles, pues el PAN aún en la derrota debe tener presencia, fuerza, pero en la victoria con mayor razón. Somos un partido que tiene que dar respuestas, pues no se agota con la democracia, se necesita una democracia participativa, que la gente tenga trabajo, ya se hicieron las modificaciones a la ley y tardamos en el capricho gubernamental y de un partido político que se llama PRI, y aún y como le pongan a la ley que se aprobó es la misma de hace 12 años, y la que tuvo que haberse aprobado desde 2002.

”Cómo hacemos sentir que el hacer una calle bien, que el poner un alumbrado, el tener agua, posibilidades de salud y de educación son bien común, traducido en otro partido político lo denomina justicia social y de acuerdo al PRD era primero los pobres. El concepto es el mismo para todos, pero cómo se expresa y como consejeros debemos ver cómo transmitir que todavía tenemos que darle a la nación y sobre todo a Puebla.”