De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de las Mujeres, cada día mueren siete a causa de la extrema violencia, en este sentido y como parte de la campaña de Prevención de la violencia familiar, el DIF Municipal de Atlixco que encabeza Elvia María Siliceo de Galeazzi impartió una plática para adolescentes y padres de familia referente a dicha problemática social.

La presidenta del DIF de Atlixco indicó que hoy en día se vive en un mundo más violento y como adultos es necesario cuestionarse si es el mundo que se desea dejar a las futuras generaciones. “Nos estamos acostumbrando a vivir así y eso no está bien, la paz empieza desde la familia y nuestro entorno más cercano”, dijo.

Señaló que en la actualidad el maltrato hacia la mujer, los niños y la trata de personas son problemáticas que van en aumento, de ahí la intención del DIF Municipal de generar acciones enfocadas a adolescentes y padres de familia, para que sean agentes de cambio en sus entornos.

Por su parte, Faviola Esquivel Alcántar, catedrática de la Universidad Autónoma de Puebla y especialista en feminicidio y derechos sexuales, señaló que hoy en día existen muchas desigualdades sociales, mismas que no son tomadas como diferencias que nos puedan enriquecer como sociedad, sino más bien estas se traducen en acciones de violencia y discriminación “el feminicidio es un acto que representa violencia extrema a la mujer”.

Mencionó que la violencia hacia las mujeres no solo es un golpe, sino todos los actos que dañan su interior y que la hacen sentir humillada, aunque a veces parezcan actos de caballerosidad como celarte, revisarte el celular, restringirte las horas de salida, esperarte en lugares sin tu consentimiento, no permitirte ciertas amistades, etcétera.

“Cuando hablamos de feminicidio, nos referimos cuando las mujeres son víctimas de violencia, como medida destructiva por no cumplir con roles de género, porque se salió de la norma o no tenía el perfil que se esperaba de ella”, citó.

Apuntó que es importante revertir ese tipo de condiciones estructurales y sociales, de los roles de género, muchas de las cuales nacen de la educación en el seno familiar, pues de esta forma estaremos contribuyendo a que en las mujeres se erradique la violencia y a hacerles la vida más plena a los hombres, no exigiéndoles estándares de masculinidad.