El gobierno de México extraditó a Estados Unidos a Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara y señalado por el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985. Junto con él, fueron entregados otros 28 presuntos criminales, incluidos Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, exlíderes de Los Zetas.

La Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) confirmaron que los extraditados enfrentan cargos en cortes estadounidenses por delitos como tráfico de drogas, lavado de dinero, secuestro y homicidio.

Esta extradición masiva es la más significativa desde enero de 2007, cuando México entregó a varios narcotraficantes de alto perfil, incluyendo a Héctor "El Güero" Palma Salazar y Osiel Cárdenas Guillén, en una operación similar.

La reciente entrega de los 29 individuos refuerza el compromiso de ambos países en la lucha conjunta contra el narcotráfico y la delincuencia organizada.

Además de los hermanos Treviño Morales, conocidos por su liderazgo en Los Zetas, la lista de extraditados incluye a otros miembros de diversas organizaciones criminales, aunque sus identidades no han sido reveladas en su totalidad. Las autoridades mexicanas destacaron que la operación se realizó en total sigilo para garantizar la seguridad y eficacia del traslado.

Esta acción se produce en un contexto de colaboración reforzada entre México y Estados Unidos para enfrentar desafíos comunes en materia de seguridad, incluyendo el combate al tráfico de drogas y la desarticulación de cárteles que operan en ambos lados de la frontera.