Daños a diversas áreas verdes de los Fuertes de Loreto y Guadalupe, a la infraestructura urbana, así como la recolección complicada de 90 toneladas de basura, fue el saldo que dejaron las actividades del 5 de Mayo, dio a conocer el secretario de Medio Ambiente y Servicios Públicos, Alejandro Fabre Bandini.


El funcionario destacó que el daño a las áreas verdes fue el resultado de una mala planeación estratégica de los organizadores, así como realizar el desfile y la mayoría de las actividades del 5 de Mayo en esta zona de la ciudad. Indicó que la gran cantidad de personas que no se contemplaron asistieran este año al área obligaron a que se salieran de control, pues hubo a quienes se les permitieron hacer “picnic” en los bosques, zonas que son complicadas de atender.


Recalcó que el hecho de que se generara el caos de las personas cuando saltaron bardas y rejas de las áreas verdes de Los Fuertes, ocasionaron graves deterioros en importantes lugares que habían sido intervenidos o, en su caso, apenas habían sembrado pasto. Fabre Bandini precisó que tendrán que hacer un diagnóstico para precisar el tiempo en el que podrán recuperar estas áreas verdes y la intervención más adecuada para hacerlo.


En cuanto a la recolección de basura, recalcó que fueron en total 90 toneladas las que se recogieron: 65 en la zona de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe y 25 más en el Centro Histórico, porque las personas acudieron al zócalo de la ciudad por el cierre de las actividades de la Feria de Puebla por ese día. Señaló que 120 trabajadores del organismo tardaron más de 15 horas en realizar la limpieza de estas áreas, cuando en un desfile normal sobre el bulevar 5 de Mayo apenas se lleva unas tres horas.


El funcionario detalló que la recolección se complicó por el contra flujo de las vialidades, que las sillas quedaron amarradas, las gradas permanecen en el lugar, así como el hecho de que la seguridad excesiva por parte del Estado Mayor Presidencial impidió que se realizaran acciones más precisas.


Por eso, llamó a realizar una autocrítica de todos los errores que se cometieron por parte de los organizadores, para que el próximo año no se realice el desfile en esta zona de la ciudad y que los operativos de seguridad sean menos severos porque complicaron todas las acciones de las autoridades.