Los integrantes del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional respaldaron al presidente estatal Rafael Micalco, quien el 3 de marzo aplicó la amonestación al senador Javier Lozano Alarcón, que no estuvo presenta en la sesión de ayer. Fuentes consultadas al interior del Partido Acción Nacional reconocieron que la falta no era tan grave como para suspenderle de sus derechos partidistas, como ha ocurrido en otras situaciones.
Explicaron que en la conferencia de prensa citada por el legislador, en la ciudad de México en el mes de febrero de este año, se refirió al jefe nacional del partido como priista, situación que había manifestado anteriormente, por lo que se le hizo un exhorto inicial para que moderara sus declaraciones hacia el representante nacional. Indicaron que por ello el 24 de febrero se le envió una segunda notificación, en donde se iniciaba el procedimiento de sanción y se entregaban las pruebas, entre ellas notas periodísticas que confirman los señalamientos, pero además el audio del mensaje de Lozano Alarcón a los representantes de los medios de comunicación del Distrito Federal.
En respuesta a la amonestación, Javier Lozano, entrevistado anteriormente, insistió en que no la acepta toda vez que las pruebas que presentó el dirigente estatal se basan en declaraciones hechas en una conferencia de prensa el 12 de febrero y no se señalaba al presidente nacional del partido como tal, sino a quien aspira a dirigirlo.
Asimismo, recordó que en la citada conferencia se le señala solo a él pero también estuvieron presentes las legisladoras federales Adriana Dávila, Mariana Gómez, Pilar Ortega Martínez y Roberto Gil Zuarth, entre otros.
Javier Lozano sostuvo que en ninguna parte de las pruebas que envió Rafael Micalco se alcanza a percibir alguna frase que esté fuera de los márgenes de la libertad de expresión.
Al ser cuestionado al respecto, explicó que su comentario fue que “se está dando un abuso en el uso de los recursos del partido para la promoción de la imagen violando el artículo 134 de la constitución, situación que pasa en el PRI, y posiblemente de tanto llevarse con ellos ya está cambiando”.
Dijo que hay argumentos sólidos para presentarse ante el tribunal, uno de ellos es que se está violando el artículo 61 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que señala que las opiniones de los senadores y diputados son inviolables y por lo tanto no podrán ser reconvenidos por ellas.
Asimismo, indicó que lo que mal comienza mal termina y dicen que solo se trata de una amonestación, tampoco puede aceptarla, ya que se viola su derecho de libertad de expresión, además de que nunca hubo una queja por parte de Gustavo Madero, sino que fue el dirigente estatal quien de manera unilateral procedió a sancionarlo.
El enfrentamiento
El pasado 16 de febrero, Javier Lozano recriminó al dirigente estatal panista Rafael Micalco Méndez que haya pedido que guarden silencio ante los presuntos abusos que ha cometido el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz, hecho que calificó de penoso para los panistas.
A través de su cuenta de Twitter, Javier Lozano, identificado con el grupo que ha apoyado abiertamente a Ernesto Cordero Arroyo, arremetió ese fin de semana en contra del dirigente estatal, cuestionando un presunto comunicado enviado a los medios para proteger a madero.
El texto enviado por el senador señalaba lo siguiente: “Penoso y zalamero llamado a favor de @GustavoMadero que hace @rafamicalco a panistas poblanos para guardar silencio frente a tantos abusos”. En respuesta, Rafael Micalco le señaló, también en la cuenta de Twitter, que no iba a polemizar en los medios de comunicación y la respuesta la daría por escrito. En la cuenta del dirigente estatal también reconoce que le envió una carta priva al senador de la República y lo culpa de haberla hecho pública ante los medios.