Fue un engaño la promesa de que los policías no iban a ser despedidos. La mentira morenovallista sólo sirvió para levantar el paro policíaco que los uniformados estatales mantenían en la víspera, ayer el gobierno empezó a correr a los elementos de Seguridad Pública.

Los primeros fueron los elementos de la Policía Ministerial del Estado (PME). El despido de los ministeriales se realizó en el auditorio de la 31 Oriente y el bulevar 5 de Mayo.

Al cierre de la edición, el gobierno estatal no había especificado la cifra de los ministeriales despedidos.

Versiones periodísticas apuntan a que la cifra de despedidos iría de los 80 a 160 policías ministeriales que quedarían fuera de la corporación.

A diferencia del paro de labores que realizaron sus compañeros de la Policía Estatal Preventiva (PEP), en esta ocasión los policías acudirían al amparo.

El gobernador Rafael Moreno Valle desconoció el acuerdo entre elementos de las corporaciones de la Secretaría de Seguridad Pública del estado y el subsecretario de Coordinación y Operación Policial, Adolfo Canseco Villagrán, quien este lunes, luego de un paro de protesta, le informó a los policías que quedaba sin efecto el despido de 400 elementos de la Policía Estatal que no habían aprobado una prueba de confianza.