La madurez cronológica y el legado humanista de Manuel Gómez Morín determinaron el nuevo rumbo político de Miguel Ángel Ceballos López al solicitar la afiliación al Partido Acción Nacional. Los 36 años de militancia priista no son un obstáculo para respaldar a José Antonio Gali Fayad en el proceso electoral gubernamental porque “Tony siempre ha sido mi amigo”, afirma.

El candidato ciudadano por el Partido del Trabajo en las elecciones municipales del 2013, asegura, no estar arrepentido de su exmilitancia en el Revolucionario Institucional, partido al que califica transparente y bueno.

Miguel Ángel Ceballos López insiste en que el bien común es el nuevo estandarte de su vida privada y política, con la lucidez otorgada por los años ha logrado ver el Partido Acción Nacional como el medio para ayudar verdaderamente a la sociedad de Puebla y a la nacional.

No teme, dice, a las críticas ni a los ataques que recibirá de sus excorreligionarios por estar plenamente convencido de la ideología de Manuel Gómez Morín en el nuevo ciclo de su vida política y privada.

“Hoy estoy en una etapa de mi vida distinta, estoy convencido del legado social y humanista de Manuel Gómez Morín, distinto al del Partido Revolucionario Institucional por ser un partido que busca el bien común de todos los mexicanos, es un partido que yo quiero, llena lo que hoy quiero”.

El profe en el Partido Acción Nacional quiere hacer una nueva carrera política por eso espera –con esos cosquilleos juveniles– la respuesta positiva de su afiliación al PAN.

Orgullosamente, Ceballos López muestra un pin dorado de Acción Nacional en la solapa de su traje azul, acepta, no tener un panorama placentero porque empezará de cero en la búsqueda de generarse un puesto preponderante al interior de su nuevo partido.

“En Acción Nacional me formaré en la fila para lograr mi espacio, luchar por mi espacio en las filas del Partido Acción Nacional porque soy un hombre que nació en la política”.

Dentro de las limitaciones que encontrará en su nueva casa electoral, Ceballos López localiza un par de ventajas: el conocimiento del campo de la política estatal y el de la vida nacional.

“Soy un político que en el Partido Revolucionario Institucional tuvo una trayectoria transparente, ese aspecto me llevó al Congreso a donde trabaje por los poblanos. Yo soy un hombre que nació en la vida partidista, que conoce esta actividad en el Estado y en el país”.

Ya no teme represalias

El próximo neopanista, puntualiza, ser un conocedor de las entrañas del Revolucionario Institucional –aspecto– que explotará positivamente en su nuevo partido.

Sin conflictos morales o remordimientos, Ceballos López asegura que la primera operación negativa realizada por su expartido al PAN fue el de impedirle a Ricardo Villa Escalera ser presidente municipal en el proceso que ganó el finado Jorge Murad Macluf, “en esa ocasión, de cada de 10 votos que se tenían en las urnas, nueve eran para Ricardo Villa Escalera y uno para el profesor Murad, si no me creen pregunte a Guillermo Jiménez Morales. Yo ya no tengo miedo de hablar con la verdad”.

La nueva valentía del neopanista, insiste, nace de las lecturas a los textos del fundador del PAN, Manuel Gómez Morín pero sobre todo, a la congruencia política que lo invade en esta nueva etapa de su vida.

Miguel Ángel Ceballos espera una cascada de cariño político de sus excorreligionarios de los que espera sólo malos comentarios pero nunca un coscorrón físico.

Llamado

“Estoy a la orden de cualquiera. Hoy mis aspiraciones –políticas– son distintas, soy un ciudadano que vive feliz, que vive contento y no me voy a cansar de destapar lo negro del PRI”.