El ex presidente estatal del Partido Acción Nacional, Rafael Micalco Méndez, recomendó al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, declinar en sus aspiraciones para el 2018 una vez que los números ya no le alcanzan, y podría polarizar al albiazul para la próxima contienda.

Entrevistado en sus oficinas donde opera el despacho Micalco Consultores, que sirve de enlace entre militantes y panistas que ofrecen asesoría gratuita para gestión, Micalco Méndez expresó que tienen que verse los números que hay actualmente y la posición que tiene el ejecutivo poblano frente a Margarita Zavala, y el dirigente nacional Ricardo Anaya.

Dijo que hay que ser realistas ya que en casi seis años el gobernador recorrió el país, colocó espectaculares en otros estados, fue presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores y sus números no han crecido, sigue abajo en las preferencias al interior de Acción Nacional cuya militancia es la que va a decidir quién es el candidato o candidata al gobierno de la república para el 2018.

Expresó que incluso quien ya también anunció que tiene aspiraciones es Miguel Márquez Márquez y con menos tiempo  se ubicó en las preferencias por encima de Rafael Moreno Valle de acuerdo a una encuesta realizada por el Financiero.


Rafael Micalco señaló que es el tiempo de no polarizar al partido que obtuvo buenos resultados en el 2016, y la definición de la candidatura al gobierno de la república se dará en no más de tres aspirantes y hay dos punteros reales.

Sobre el triunfo electoral del albiazul y cómo dejó parados a los panistas de cepa o tradicionales, respondió que sólo existe un PAN, y éste incluye a los viejos y nuevos panistas por lo que esta victoria fortaleció a este instituto político en Puebla.

Declaró que será hasta después de seis meses y una vez que se concrete la transición en el gobierno del estado, cuando se comiencen a ver quiénes fueron los más beneficiados en esta elección derivado del reacomodo de grupos al interior del blanquiazul.

Apuntado para el 2018

Rafael Micalco reconoció que para el 2018 buscará alguna posición de elección popular, pero esto lo habrán de decidir los panistas, e indicó que cuenta con el respaldo de liderazgos en el interior del estado.

Manifestó que él buscó la unidad del partido, pero la actual dirigencia no lo ha buscado y siguen los señalamientos sin fundamento.

Sijo que a poco más de seis meses de haber sido relevado en el cargo por Jesús Giles Carmona, hasta el momento no tiene comunicación alguna con la actual dirigencia estatal del albiazul en Puebla.

Expresó que tras los señalamientos en su contra sobre un presunto abuso de confianza y saqueo de las instalaciones del CDE, tuvo que salir a aclarar que nunca cometió estas acciones y que por el contrario dejó en orden la dirigencia estatal.

No hay comunicación, estamos incomunicados, sigo haciendo mi labor y ellos la suya, cada uno desde su trinchera. Ciertamente hubo muchísimo distanciamiento, después, incluso, tuve que salir a aclarar lo que dejé y la pregunta que me hacían y señalaban era ‘dicen que te llevaste y te robaste’, y les dije ‘tú crees que si me hubiera robado un peso me la hubieran perdonado’, no, me hubieran metido a la cárcel, sentenció.

Aclaró no ha vuelto a ser víctima de presiones para callar las críticas que ha hecho a la actual dirigencia estatal, sin embargo, sentenció que en caso que tuviera conocimiento de alguna acción hacia él, no dudará en hacer pública la información que tiene en su poder.

Hay mucha información que tengo y puedo hacerla pública y en algún momento dije que puedo hacer pública la información de la entrega-recepción, que son 500 hojas, para que sepan qué se dejó, desde cada lápiz y cada escritorio, si fuera necesario, pero espero que no sea necesario. Hoy no he sentido que me estén agrediendo o haya una estrategia para borrar o atacar la imagen del anterior presidente, indicó.