El frío clima solo fue el preludio de lo que recibió Rafael Moreno Valle Rosas en su despedida como gobernador de Puebla, además de la visita de 17 de 32 mandatarios estatales y solamente cuatro líderes nacionales de partidos (tres de la chiquillada), también la misma carencia de gente del pueblo.

Para el sexto y último informe de gobierno, atrás quedaron los acarreos, camiones, tortas y frutsis, al llegar en su lugar las camionetas de lujo y al menos 19 helicópteros, todo en tiempos del gasolinazo.

Y es que la llamada Ciudad Modelo, a un costado de la empresa armadora de autos de lujos Audi, se convirtió en una especie de isla de la ignominia, donde el pueblo no pudo entrar.

Solo los invitados especiales tuvieron acceso, como fueron 17 gobernadores, diputados federales, locales, presidentes de partidos políticos, senadores, secretarios de Estado, funcionarios públicos y presidentes municipales.

Incluso los pocos líderes de partidos que asistieron, como Ricardo Anaya del Partido Acción Nacional (PAN), tuvieron una sigilosa entrada al recinto, al grado que solo se les vio ya sentados en sus respectivos lugares.

Todos, claro, acompañados de su séquito, en una especie de “juego de la nobleza del tercer milenio”.

Solo se vio un pequeño grupo de personas de “a pie”, todos trabajadores de Audi, quienes llevaron la consigna de gritar a medio evento “¡Rafa Presidente!”

Así, mientras los helicópteros desfilaron por los aires, a menos de 10 minutos de distancia, los pobladores de San José Chiapa, siguieron viviendo su realidad, solo mirando al cielo de vez en cuando.

La pasarela

Algunos de los gobernadores invitados, para no agredir al anfitrión, simplemente le dieron la vuelta a las preguntas de la prensa sobre las aspiraciones presidenciales de Moreno Valle.

Poco a poco fueron llegando los invitados a la pasarela política. Solamente los que querían los reflectores se paraban ante el llamado “corralito” de la prensa.

Quienes no querían fotos, simplemente sus camionetas se seguían de largo a una parte del estacionamiento, a lo lejos del clamor de la prensa, por acercarse, el cual siempre fue ignorado.

El primero en atreverse fue el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, quien a la pregunta directa si veía a Moreno Valle como presidenciable, señaló que ya se verían en 2018.

-¿Lo ve presidenciable?

-Igual que yo sí.

-¿Cree que van a estar en la boleta en 2018?

-Pues vamos a intentarlo.

También fue cuestionado de este modo el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien prefirió evadir la respuesta.

“Mira yo en este momento veo que todos tienen derecho a aspiraciones presidenciales, hombres, mujeres y todos los que quieran”.

-¿Y usted?- insistió la prensa.

-Yo sigo, yo sigo en mi proyecto de trabajar con la gente, es mi proyecto y vamos a trabajar más.

 


 

El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, señaló no saber si Moreno Valle es presidenciable, “pero seguramente el trabajo que ha hecho se verá reflejado”, añadió.

El gobernador del vecino Estado de Tlaxcala, Marco Mena, de extracción priista, en entrevista evadió hablar de las aspiraciones morenovallistas de llegar a Los Pinos.

-¿Ve presidenciable a Moreno Valle?

-En este momento lo que tenemos que hacer los tlaxcaltecas y los mexicanos en general es salir de nuestros problemas, teneos un año complicado (...)- contestó.

 


 

Asimismo, el gobernador de Tabasco, Arturo Núñez, fue muy escueto al solo señalar que le desea lo mejor y suerte en la carrera por la Presidencia de México.

Quien de plano huyó de la prensa, a pesar de estar a unos metros de distancia, fue la secretaria de Sedatu, Rosario Robles Berlanga, quien llegó del brazo de su subsecretario Juan Carlos Lastiri Quirós.

“Más al ratito jóvenes, a la salida”, dijo a los reporteros en respuesta a las solicitudes de una entrevista, promesa que no se cumplió.

La seguridad

Debido a la gran distancia entre la Ciudad Modelo y centros urbanos, el incremento de medidas de seguridad no fue tan necesario, al estar muy alejados de las protestas.

Así, a lo largo de la carretera, rumbo a la planta armadora, solo se colocaron pocas patrullas y ambulancias en diversos puntos, para lo que se pudiera ofrecer.

Incluso, a la llegada del auditorio donde se realizó el evento, los arcos de seguridad fueron relajados, en cuyas entradas hombres con grandes carteles “anfitrión de presidentes municipales”, los recibía.

Quienes sí recibieron marcaje personal, fueron los enviados de los medios de comunicación, quienes fueron atrincherados en los ya conocidos “corralitos”, desde donde se controlaron.

La vigilancia fue tal para los reporteros, que en su caminar desde autobús en el que se les llevó, hasta el “corralito”, eran vigilados en una especie de valla por personal de seguridad, como perros ovejeros, para que no se salieran del redil.

Helicópteros en tiempos del gasolinazo

A unos dos kilómetros de distancia del evento morenovallista, un paraje de esta zona oriente del estado de Puebla, sirvió como “estacionamiento” de los por lo menos 19 helicópteros que llegaron.

Intolerancia Diario, pudo documentar el paraje de los helicópteros, los que fueron colocados uno al lado del otro, la mayoría utilizados por los distintos gobernadores.

Así, entre las aeronaves modelos Agusta Westland, Bell y Kaman K Max, se podrían sumar cerca de 2 mil millones de pesos, para trasladar a los políticos de evento en evento.

 


 

Lideres nacionales de partidos

PAN, Ricardo Anaya

PANAL, Luis Castro

Encuentro Social, Hugo Flores

PT, Alberto Anaya

Los gobernadores

Chiapas, Manuel Velasco

Michoacán, Silvano Aureoles

Morelos, Graco Ramìrez

Tabasco, Arturo Nùñez

Estado de México, Eruviel Ávila

CDMX, Miguel Ángel Mancera

Tlaxcala, Marco Mena

Aguascalientes, Martín Orozco

Colima, Ignacio Peralta

Guanajuato, Miguel Márquez

Jalisco, Aristoteles Sandoval

Quintana Roo, Carlos Joaquín

Sinaloa, Quirino Ordaz

Nayarit, Roberto Sandoval

Durango, José Rosa Escudo

BCS, Carlos Mendoza

Querétaro, Francisco Domínguez