Ha sido hasta la segunda década del siglo XXI cuando en Puebla las mujeres por primera vez ocupan la rectoría de la máxima casa de estudios, la Secretaría de Gobernación y el liderazgo del Congreso, lo cual debe ser una constante de la igualdad entre hombres y mujeres, señaló la LXI Legislatura.

En la víspera del Día Internacional de la Mujer con la intención de destacar el desempeño de las mujeres que por primera vez se encuentran en los puestos de toma de decisiones, que siempre han sido ocupados por hombres, la LXI Legislatura del Congreso del Estado llevó a cabo el Conversatorio "¿Ser las primeras mujeres en cargos de alto nivel ha sido un desafío?"

La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género del Poder Legislativo, Nora Merino Escamilla, destacó la importancia de las mujeres al ocupar cargos de alto nivel y participar en la toma de decisiones y aplaudió la asistencia de las participantes; asimismo, calificó el conversatorio como "un evento histórico" que reunió a académicas, mujeres que ganaron cargos de elección popular y funcionarias de gobierno.

Asimismo se pronunció a favor de que la vida pública en el estado y en el país no se lleve a cabo nunca más sin mujeres y que la toma de decisiones públicas nunca más sea sin las mujeres.

Reconoció que el gobierno estatal se ha dado prioridad a las mujeres para la toma de decisiones y muestra de ellos es que en la administración estatal hay nueve mujeres y siete hombres al frente de las dependencias públicas; además, sostuvo que una de las prioridades del gobierno es que no haya violencia hacia las mujeres y se forje un mejor futuro para ellas.

La primera rectora

La rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Lilia Cedillo Ramírez, es la primera mujer en ocupar este cargo desde 1587 cuando se fundó la máxima casa de estudios, es decir que en 434 años este puesto siempre fue ocupado por un hombre, dijo que la casa de estudios es precursora para el respeto de los derechos de las mujeres.

Como parte de su intervención, la también académica e investigadora por 39 años, mencionó que participar para ocupar la rectoría fue un reto, pero también ha sido una experiencia enriquecedora por lo que hizo un llamado a las mujeres a no abandonar sus sueños y luchar por ellos sin importar cuánto tiempo les tome alcanzarlos.

Al respecto reconoció las dificultades que han tenido las mujeres para poder ser conocidas en la vida académica-científica y que muchas mujeres llegan a los puestos por descarte más que por ser la primera opción, de tal manera que en la actualidad, dijo, el reconocimiento académico es un reto para ellas.

Ariadna Ayala

La presidenta municipal de Atlixco, Ariadna Ayala Camarillo, es la primera mujer al frente de este ayuntamiento, antes de ella ninguna persona del género femenino había sido designada, postulada o incluso considerada para ocupar el cargo, y destacó tienen que llegar a ser punta de lanza, que no hay que masculinizar los espacios públicos, pero los espacios sí deben tener una particularidad cuando sean ocupados por éstas y sostuvo que se tiene que abatir la violencia espejo (violencia entre mujeres).

Gobernación y Congreso

El reconocimiento fue para la titular de la Secretaría de Gobernación del estado, Ana Lucía Hill Mayoral, siendo la primera mujer desde 1821, cuando Carlos García Arriaga, fue el primer gobernador de Puebla, de tal manera que ella es responsable del manejo de la política interna a través de la búsqueda de consensos para construir condiciones de gobernabilidad desde febrero del 2021.

Asimismo, participó la diputada local, Nora Merino Escamilla, quien fue la primera mujer en ocupar la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política durante la LX Legislatura del Congreso del Estado, y destacó que Puebla necesita de mujeres en la toma de decisiones

El diputado Sergio Salomón Céspedes Peregrina expuso que la normalidad y la igualdad entre hombres y mujeres tiene que ser la meta, asimismo, refirió que el 9 de marzo tiene que convertirse en una efeméride y refirió que la sociedad tiene que comenzar a aceptar los diferentes proyectos de las mujeres, así como que el respeto se convierta en una constante.