El presidente de Suiza, Johann Schneider-Ammann, inauguró ayer el túnel ferroviario más largo del mundo, de 57.1 kilómetros de longitud y situado en el centro del país helvético.
Es un paso importante para Suiza, para nuestros vecinos y para el resto del continente, afirmó Schneider-Ammann durante la inauguración del túnel de base de San Gotardo.
Todavía es posible conseguir logros épicos en Suiza y en Europa, señaló el mandatario suizo, para quien esta infraestructura acercará las economías y los pueblos europeos.
A bordo de los dos trenes que ayer cruzaron por primera vez bajo el macizo de San Gotardo viajaron mil ciudadanos de a pie, 500 en cada uno, como gesto hacia los contribuyentes suizos, que han pagado el proyecto.
La obra, que costó 12 mil 200 millones de francos suizos (12,300 millones de dólares), tiene como objetivo impulsar el tráfico de mercancías respetuoso con el medio ambiente a través de los Alpes y conectar mejor los centros industriales de Alemania, Suiza e Italia.
Se tardaron 17 años en construir el túnel, cuya longitud supera los 53.9 kilómetros del túnel Seikan de Japón, considerado hasta ahora como el más largo del mundo.
En la ceremonia inaugural estuvieron la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés, François Hollande, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, y el canciller austriaco, Christian Kern.
La compañía ferroviaria suiza, SBB, abrirá el túnel al tráfico regular el 11 de diciembre, después de que en los próximos meses concluyan todos los trayectos de prueba.