No fue casualidad que la semana pasada hayan visitado Puebla Andrés Manuel López Obrador y Ernesto Codero, aspirantes de la candidatura a la presidencia de México.
“El Peje” vino, entre otras cosas, para dar conocer a los empresarios poblanos su proyecto político denominado Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) y aunque los líderes de las cámaras le hicieron el desaire, pues ninguno asistió a la invitación hecha por el principal promotor del tabasqueño, el diputado José Juan Espinosa, la realidad es que la mayoría de los presentes mostró satisfacción de la convivencia.
Por su parte, el secretario de Hacienda asistió a la reunión de estructuras municipales panistas en donde aprovechó, por qué no, para hablar públicamente de sus aspiraciones presidenciales, con el respaldo, ¡claro!, del gobernador Rafael Moreno Valle.
Desde la llegada de la oposición al gobierno, el estado se ha convertido en zona territorial perfectamente apta para realizar trabajos políticamente electorales.
Felipe Calderón, Javier Lozano, Santiago Creel, quien también estuvo en la reunión de estructuras —aunque de manera intrascendente— y Josefina Vázquez Mota son los nombres de los principales actores de derecha que desean conquistar Puebla.
¿Y los priistas?
Pues durmiendo en sus laureles.
Ellos creen que la simple existencia de Enrique Peña Nieto les otorga una amplia ventaja en el proceso electoral de 2012 y no hay necesidad de nada. Es más, el líder estatal está más preocupado por demandar ante la FEPADE a Ernesto Cordero, por actos anticipados de campaña, que por resolver las evidentes rupturas que provocará la selección de los aspirantes al Senado o la renovación del caduco PRI municipal, en donde por cierto son 16 fervientes tricolores quienes aspiran al cargo pero nadie, absolutamente nadie, le llena el ojo.
Humberto Moreira fue mencionado por los medios poblanos por la reunión privada que sostuvo con el mandatario Rafael Moreno Valle, en la cual llegaron a sabrá qué otros acuerdos, además de los referentes a la Reforma Electoral, recién aprobada en el Congreso local.
¿Acaso no fue suficiente golpe para el PRI poblano la terrible derrota que sufrió en el proceso electoral pasado?
Parece que no.