Quién los viera, los tres principales partidos políticos en México (PAN, PRI, PRD) un día se levantan de buenas y al otro andan de malas, quién sabe qué les pasa, lo cierto es que empiezan a estresarse demasiado y no dejan pasar oportunidad alguna para confrontarse.
La guerra mediática es intensa y de todos los días, sus estrategias de comunicación dóesto les pueda interesar a las mujeres y hombres comunes.
En fin, para eso funcionan y sirven los partidos políticos en nuestra llamada democracia mexicana, están hechos para luchar por el poder y así lo hacen, lo demás les vale “sombrilla”.
Por eso ahora, dentro de su agenda partidaria también esta la guerra de sus maquinarias electorales.
Los del PRI dicen tener miles y miles de operadores partidarios, sólo esperan la señal para que los obreros tricolores se pongan a trabajar en favor de su candidato, que todo indica será Enrique Peña Nieto, quien hoy se mantiene con un bajo perfil, sin estar haciendo olas y sin protagonismo alguno, para eso tienen a Humberto Moreira.
Salvo un detallito, no quieren por nada del mundo, que el senador Manlio Fabio Beltrones, les tumbe la fiesta, por eso tejen “pian pianito” y en su momento negociaran todo, obvio que la lista incluye secretarias de Estado y candidaturas para su gente, por eso en Puebla, Fernando Morales anda movido por ser candidato a senador.
Una moción, por supuesto que la maquinaria priista es una de las mejores, aunque se enojen los del PAN y el PRD, no son invencibles, también pierden, pero sigue funcionando, han ganado comicios en varias entidades del país, se han posicionado entre el electorado, disimulan muy bien su pasado, han aprovechado los errores de sus principales adversarios y como en los viejos tiempos del tricolor esta aceitada y se preparan para competir y ganar.
Ha estas alturas del juego, ninguna de las tres fuerzas políticas, quiere participar para perder.
La maquinaria del PAN  se ve oxidada y desgastada por el ejercicio inútil del poder, en sus once años no lograron pulirla, la forzaron demasiado por sus ambiciones, no administraron su capacidad y fuerza, tampoco la ajustaron y hoy muestra un desgaste considerable.
Comentan que su ejército es fuerte y que tienen todo para echarla a andar nuevamente, tal vez sea demasiado tarde, tendrán que echarle mucha gasolina (dinero pues). Muchos de sus operadores están hoy con varios de sus candidatos: Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel y Ernesto Cordero.  
Otros medio dicen que la verdadera jugada del presidente Felipe Calderón Hinojosa, es ir con la diputada Vázquez Mota, y como están las cosas en México, quién va querer apoyar a un candidato del presidente.
El PAN y la derecha demostraron una cosa, no cuentan con una maquinaria electoral fuerte y capaz para ganar elecciones, triunfan por inercias de los electores, en sus tantos años de vida no tienen cuadros para el ejercicio del poder. Saben rezar, pero no gobernar, les gusta el dinero y quisieron hacer como los priistas, pero no supieron dirigir una nación.
En la nave amarilla —o sea en el PRD—, su maquinaria sigue en reparación, sus tribus y corrientes se han llevado todas las piezas y hasta que no se pongan de acuerdo, la maquinaria electoral no podrá empezar a funcionar.
Los miles de activistas y militantes de la izquierda legal (PRD), andan en dos bandos diferentes: unos con Andrés Manuel López Obrador y otros con Marcelo Ebrard, ambos trabajan su propia estructura, ambos se disputan el mismo territorio y ambos construyen su propia maquinaria.
Morena pronto será un movimiento social legal —o sea una AC—, tiene presencia en la mayor parte del país, construye comités de apoyo y teje redes sociales. López Obrador recorre el país entero, llena plazas —aunque estas no voten—, sigue activo y tal será el candidato oficial de las presuntas izquierdas.
El pobre de Jesús Zambrano, quiso quedar bien con el obradorismo y le fue mal, hizo la finta de marcar su línea con los “chuchos” de nueva izquierda, “ofreció su corazón” para que AMLO apareciera nuevamente en los spots del PRD y le dijeron que dicho partido se quedo con el “puro cascaron”.
En el PRD su historia luminosa han sido sus broncas eternas y la cultura tribal que siempre se ha impuesto sobre las ideas. Son rete buenos para las broncas entre ellos, dejaron pasar muchos años y ahora no cuentan con una buena maquinaria electoral para hacerle frente al PRI.
Si quiere ganar la izquierda tendrá que hacer grandes esfuerzos y dejar su patología de seguir siendo “contreras”, tienen que salir con un solo candidato.
Con una maquinaria chiquita y con una estructura que no acaba de cuajar en todo el país, bien les vale inaugurar un nuevo discurso, nuevas ideas, propuestas frescas e imaginativas y salidas claras para la crisis que enfrentamos.
Como ejemplo de caso, sino pregúntenle a los dirigentes locales del sol azteca, simplemente en Puebla la presunta izquierda vive aletargada.
Para irme, comentaré que aunque faltan varios meses para la guerra de todas las guerras, creo que será solo entre el PRI y PRD, ahí estas las últimas tendencias de la encuesta que publica el periódico El Universal: sobre la pregunta: ¿Quién prefiere que sea el candidato para la presidencia de la República? Enrique Peña Nieto, 59 por ciento; Santiago Creel Miranda, 21  por ciento; Josefina Vázquez Mota, 16 por ciento; Marcelo Ebrard, 30 por ciento y Andrés Manuel López Obrado, 27 por ciento.
Dirán los que saben de política, que falta tiempo y que no hay que apresurarse, que el reloj aún no marca la hora de la salida, pero los tres dirigentes nacionales también necesitarán un buen partido, un buen candidato, demasiado dinero y mucha estructura.