Antes de las 21 horas a la guardia de la Policía Ministerial del Estado (PME), llegó una llamada que indicaba que en los Funerales Cristo Rey, que se ubican en la 11 Sur y la 35 Poniente, se estaba velando el cuerpo de un hombre originario de Veracruz, que había muerto por una enfermedad natural, pero que había sido llenado con cocaína para que luego fuera trasladado a Veracruz.
Un nutrido grupo de ministeriales acudió de inmediato al lugar, con todo el sigilo posible tomaron las instalaciones de la funeraria y después, en una de las carrozas, sacaron el cuerpo del difunto y lo llevaron a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), donde un grupo de peritos se encargó de examinar el cuerpo, detectando que todo fue falso, una “broma macabra”.
Mientras ocurría esto y en forma discreta, la familia del difunto, sus amigos y quienes se encontraban en el velorio, sufrieron una vigilancia personal, ya que en caso de ser positivo lo del cuerpo con droga, entonces muchos de ellos hubieran sido presentados para que se esclarecieran los hechos, sobre todo porque en esa llamada anónima se decía que después el cuerpo sería trasladado a Veracruz.
Debido a lo inmediato del suceso, a la hora en que ocurrió y sobre todo por el dolor que en ese momento pasaba la familia del fallecido, que pasó primero a ser de estupor y después de indignación, no se sabe si los deudos van a presentar una denuncia para que el “bromista” sea llamado a cuentas.
Sólo quienes estaban presentes en ese velorio deben saber quién les tiene tanto “aprecio” como para hacerles pasar un “trago amargo”.
Hay que decirlo, mientras duró la investigación, todas las puertas de entrada del edificio de la PGJ quedaron materialmente selladas, no le permitieron la entrada ni la salida a nadie.

Un renglón retorcido en Normatividad Comercial
El presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, no está enterado, pero en las filas de la Dirección Municipal de Normatividad Comercial, se encuentra trabajando uno de los funcionarios más abusivos de su administración, quien además de jactarse de estar “bien relacionado”, utiliza su trabajo no sólo para amedrentar a quien se le pare en su camino, sino que además con ese mismo fuero protege a uno de sus hermanos para evitar sea detenido y presentado ante el Ministerio Público, se trata de Julio César Oliver López, quien presume ser coordinador de ese departamento.
Primero, en la columna Los Dichos de Televisión Azteca de Puebla, fue consignado uno de tantos abusos del servidor público municipal; este hombre circulaba en una camioneta tipo Eurovan, placas TUD4961, que fue golpeada sin querer por un vehículo compacto conducido por una mujer, ocurrido fue en Periférico y la Vía Atlixcayotl, Julio César, quien iba acompañado de varios inspectores, al darse cuenta que se trataba de una mujer, de inmediato sacó “su casta” y amenazó a la conductora para que le pagara 13 mil pesos de daños a la calavera, facia y defensa de la unidad.
Después de aterrorizar a esta mujer y darse cuenta que en ese momento no llevaba dinero, le pidió que le diera tres mil pesos y siguió amenazándola, ostentando su cargo.
Al lugar del incidente, llegó una patrulla de Vialidad, los uniformados vieron los daños y dijeron que no eran tan graves, pero Julio César Oliver López les grito que “nadie estaba por encima de la ley” y de nuevo amenazó a la conductora, siempre ostentándose con un cargo que le da mucha impunidad.
Pero tras este desagradable capítulo, le repito, a espaldas del presidente municipal, Julio César ha utilizado su cargo para su beneficio propio, tan así que la Policía Ministerial no puede porque no los dejan presentar a Francisco Oliver López ante el Ministerio Público para que se desahoguen diligencias que hasta el momento se desconocen.
Con toda seguridad, cuando se descubran todos los desmanes de este servidor público su historia va a cambiar, sobre todo porque el mismo presidente municipal lo ha dicho en varias ocasiones, no se van a tolerar actos de abuso de autoridad de su personal, sea quien sea.

¿Un muerto en los separos de la PME?
De última hora, a partir de las 20:00 horas del jueves un rumor se esparció por los pasillos de la PGJ, éste indica que uno de los detenidos del caso de Cuautlancingo que estaban a punto de ser trasladados al Cereso de San Miguel, fue hallado muerto en los separos de la Policía Ministerial del Estado.
Se espera que en las próximas horas el rumor sea aclarado o desmentido.
Nos vemos cuando nos veamos.
Twitter @PonchoPosa