La Franja demostró problemas extracancha que afectan y en serio su desarrollo dentro del terreno de juego y ayer, con la derrota por 2-1 frente al Atlante, quedó de manifiesto.
Se podría hablar de culpables, de responsables, de mil cosas, pero honestamente —y conociendo el sentir del futbolista— le puedo asegurar que por muchos problemas que un equipo tenga, para los jugadores lo único que importa es el sueldo: mientras estén pagados lo demás sale sobrando, por lo que la directiva debe poner todos sus sentidos en ver la manera de ponerse al corriente con los jugadores, pues a ellos no les importa si la cuenta de cheques está “congelada”, si el SAT embargó al equipo, e incluso los problemas que los directivos puedan tener con el gobierno. A ellos sólo les interesa que su quincena (o su mes) esté al corriente. Así ha sido, así es y así seguirá siendo, es una regla no escrita en el futbol y en general en los deportes profesionales.
En el futbol profesional para ganar partidos se necesita de un esfuerzo extra, ese poquito más que te marca la diferencia entre llegar a la pelota a tiempo o no llegar. Le puedo asegurar que cuando el pago no está, ellos simplemente realizan dentro del terreno de juego el esfuerzo mínimo necesario y así es muy difícil ganar partidos, así cuentes con el mejor parado táctico que exista, y créame que con este comentario no pretendo juzgar a los jugadores, por el contrario, ellos están en su pleno derecho de exigir lo que por contrato les corresponde. Ellos, a pesar de todo, son los menos culpables, pues son ajenos a los problemas que enfrenta el club y es aquí donde los dueños deben ser mucho muy cuidadosos antes de que sea demasiado tarde, pues la temporada se va y más adelante es muy difícil corregir el rumbo.
La tarea inmediata para la directiva sería por el medio que sea cubrir los sueldos de los jugadores a la brevedad posible, pues si no es así, veo casi imposible que se pueda salir adelante, pues a mi parecer Ricardo Henaine sabe que se les va a pagar, el problema es cuándo. El jugador no puede pensar igual que el empresario por todos los motivos antes mencionados. El futbol es un negocio completamente distinto a los demás, aquí se tienen que conjugar un cúmulo de factores para que las cosas caminen, empezando por el tema de los sueldos y siguiendo por cuestiones que pasan por la tranquilidad, la motivación, el buen ambiente al interior, así como el compromiso y el hambre por triunfar. Quien logre integrar todos esos factores, más una buena dosis de suerte, puede aspirar a triunfar en el futbol, si no se da todo esto que le comento, es prácticamente imposible.
Esperemos que durante la semana se pueda solucionar esta situación, pues viene un partido complicadísimo contra los Jaguares de Chiapas. En el papel, los Camoteros se ven como seguras víctimas.

Lobos BUAP inaugura estadio
Será el próximo viernes —en horario por definir— cuando los Licántropos por fin puedan pisar el césped de su nuevo y bonito estadio. Enfrentarán al Mérida en un partido que de ganar los mantendría en los primeros puestos de la clasificación general de la Liga de Ascenso. A la fecha los universitarios cuentan con dos victorias y una derrota 6 puntos), y lo más importante es que desarrollan un buen futbol, pues el sábado pasado, a pesar de no haber podido obtener un buen resultado en su visita a Culiacán, pusieron en serios aprietos a un equipo que cuenta con una base mucho muy sólida de jugadores, entre ellos Cuauhtémoc Blanco y Mateo Figoli, lo cual nos deja abierta la posibilidad de que La Jauría obtenga su primera victoria en el hermoso estadio Olímpico Universitario.
Nosotros, veremos y diremos.
Hasta la próxima.

Twitter @pepehanan