Ni duda cabe que cada día se derrumba más el mito de la famosa eficiencia administrativa del morenovallismo. Ahora son los hospitales del sector salud los que dejan muy mal parados a quienes tanto criticaron a la administración anterior.
Los nuevos nosocomios, recientemente puestos en marcha por la administración estatal, lucen en pésimo estado, tal y como lo demuestra el reportaje que hoy presenta en la nota principal de Intolerancia Diario el reportero Jorge Castillo. Camillas en mal estado, instalaciones abandonadas, fallas en los ductos de gas, bodegas atiborradas de basura, camas en pésimas condiciones y bombas en mal estado son algunos de los problemas que pululan en diversos hospitales de Puebla.
Si esto ocurre en hospitales recién inaugurados como el de Pahuatlán, qué podemos esperar de los nosocomios más antiguos, como el Hospital General del Sur, ubicado en la colonia Agua Santa, en donde las quejas de los usuarios son una constante por el abandono en el que se encuentran las instalaciones.
El morenovallismo que tanto se quejó por el pésimo estado en el que heredó los hospitales construidos por la administración de Mario Marín, ahora también dejan mucho qué desear, como lo muestra el recién inaugurado Hospital General de Pahuatlán, el cual carece del servicio de agua y de instalaciones eficientes de energía eléctrica.
Los propios funcionarios del sector salud han denunciado estas anomalías en los nosocomios mediante fotos y cartas enviadas a Intolerancia Diario, donde se puede comprobar el pésimo estado en el que se encuentran estas instalaciones que —reitero— fueron inauguradas en este mismo sexenio. Ni qué decir del estado en el que se encuentran las instalaciones del Hospital Psiquiátrico Rafael Serrano, mejor conocido como El Batán, las cuales también muestran el abandono al cual han sido condenadas por la autoridad estatal.
Lamentablemente, el gobierno morenovallista dedicó dos años a criticar lo que hoy es el común denominador en la mayoría de sus dependencias.
Y lo peor de todo es que siguen viviendo del pasado, cuando ya tienen dos años en el poder.
 
La brillante idea
Ayer desde mi cuenta de Twitter pregunté: “¿De quién fue la brillante idea de lanzar a la atmósfera en pleno diciembre globos de cantoya?”
Hay que recordar que el pasado 5 de enero en Cholula se generó un incendio por un globo de cantoya que cayó en un terreno junto a la UDLAP, el cual puso en serio peligro a los vecinos de esa zona, y es que existen pruebas de que los globos de cantoya son muy peligrosos cuando se lanzan entre diciembre y mayo, por ser tiempo de sequía.
La respuesta de los bots del morenovallismo no se hizo esperar, de inmediato se dejaron venir los ataques descalificando mi postura. Sólo tuvieron que pasar un par de horas para que se reportara el primer incendio en la zona de Los Fuertes confirmando el peligro que generó la “ideota” morenovallista.
No había que ser adivino para anticipar un posible incendio, por lo que fue cuestión de tiempo para que se confirmaran mis sospechas. Un árbol se incendió en la calzada Zaragoza debido a que uno de los globos se desplomó en llamas quemando las ramas de este arbusto. Afortunadamente las cosas no pasaron a mayores, pero de verdad que tuvieron mucha suerte, ya que existen muchas zonas en la ciudad donde un incendio pudiera ser de consecuencias mayores.
Para no ir lejos, la zona de Los Fuertes está prácticamente pegada al corredor industrial Puebla 2000 donde por cierto está Pemex, entre otras empresas de alto riesgo.
Protección Civil en el estado debió de haber alertado sobre el peligro que se corría al elevar cientos de globos sobre la ciudad en una época en donde si algo abunda es pasto seco, listo para poderse incendiar y provocar una tragedia.
De verdad que me sigo preguntando: “¿De quién habrá sido la brillante idea?”