Ante la cercanía de 2013 y la designación de candidato para la elección de julio, crecen las voces en el PAN y el PRD principalmente para concretar una alianza electoral.
A simple vista, la liga de los dos partidos más importantes de los que conformaron la alianza Compromiso por Puebla parece entendible, sabiendo que el candidato del morenovallismo requiere la fortaleza de esas dos fuerzas políticas para enfrentar al que sea designado como abanderado tricolor, el cual seguramente contará con el respaldo del poder presidencial. Sin embargo, el verdadero motivo de la posible alianza del PAN con el PRD está centrado en romper los candados blanquiazules, los cuales en este momento son el principal obstáculo para que el gobernador pueda imponer a su candidato.
Para nadie es un secreto que los panistas viven en un total desencanto hacia el gobernador Moreno Valle, a quien tachan de traidor por relegar a todas sus figuras de los puestos importantes de la administración, además de haber operado en favor del PRI muchos de los distritos en la pasada elección federal.
En esa lógica, es de esperarse que al ser el único bastión que le queda al panismo poblano el de la capital del estado, El Yunque esté dispuesto a todo con tal de evitar que sea un morenovallista el candidato a la alcaldía.
La pugna está en marcha.
Veremos quién sale vencedor.

Focos rojos en el PRI de Texmelucan
Agoniza el liderazgo del delegado del PRI en San Martín Texmelucan, Elías Medel. Para muestra, sólo un pequeño botón. Ayer por la noche organizó la tradicional posada de fin de año, pero su falta de convocatoria se hizo patente y pocos militantes, no más de 400, asistieron para salir decepcionados.
Resulta que el flamante líder Elías Medel se le ocurrió pasar la charola a todos aspirantes a la candidatura priista a la alcaldía de San Martín. Para organizar la posada les pidió una cooperación de 4 mil pesos, porque tenía contemplado que asistieran por lo menos 3 mil personas para que entre ellos se rifaran refrigeradores, televisores, hornos de microondas, licuadoras y planchas.
Pero las cosas no salieron como se planearon. Sólo asistieron 400 personas y salieron decepcionadas del evento porque sólo les ofrecieron un tamal y un vaso con atole.
El que sí aprovechó la desangelada posada priista fue el diputado local Edgar Salomón Escorza, que no sólo dijo que era el bueno, sino que presumió con sombrero ajeno, pues corrió la voz de los camiones para trasladar a los militantes priistas fueron pagados por él, aún cuando fue con dinero recaudado de los aspirantes a la candidatura.
Lo peor, Edgar Salomón llegó a la posada con bastantes copas de por medio. La foto es elocuente.