Reza el dicho que “el buen juez por su casa empieza”, y no indica otra cosa que un jefe, titular, patrón, o como usted quiera llamarle, debe dar ejemplo de legalidad y respeto para exigir lo mismo.
¿Cómo don Antonio Carrancá Bourget, procurador general de Justicia, puede manifestar que todo debe estar apegado a la ley cuando tiene un director de la Policía Ministerial del Estado (PME) que carece de título y cédula profesional como abogado?
Y es que don Juan Luis Galán Ruiz, el director de la PME, desde el inicio de esta administración de gobierno, es decir, desde hace dos años, no ha presentado ni su título ni cédula que lo acredite como abogado, por lo que estaría violando la Ley Orgánica de la PGJ, además con el título debe tener como mínimo cinco años de experiencia en el ramo del derecho.
Tal parece que el señor Luis Galán dejó de ser “tira” para convertirse en funcionario público sin preocuparse por cursar con la elemental carrera de Derecho, lo que no está permitido en ningún estado de México. De hecho, como en el “Club de Tobi”, ningún director de este tipo de corporaciones debería sostener debates, analizar estadísticas o encabezar acciones de persecución de delitos o incluso prevención si no tiene la preparación debida, como es el conocimiento de la ley para defenderla.
El mismo director Galán Ruiz debe entender que si carece del elementar título como abogado, para ser director, no tiene cara para reclamar a sus subordinados que lo respeten, es algo así como “director ilegitimo”, como alguna vez dijo López Obrador al referirse al modelo presidencial. De hecho, puede ser este el motivo: carecer de titulo, lo que lo lleva a tener un complejo de inferioridad con comandantes, muchos de estos abogados, a quienes prefiere gritar y amedrentar antes de reconocer que carece del conocimiento legal y operativo para dirigir una corporación con tan altas obligaciones.
Pero el director Galán Ruiz no debería molestarse ni preocuparse, el día que de verdad la Contraloría del estado lo llame a cuentas por usurpar funciones el primero en ser castigado va a ser el mismo procurador Antonio Carrancá, que ni siquiera se preocupó que el otrora comandante antisecuestros en el Distrito Federal tuviera titulo y así lo mandó a llamar cobijándolo durante dos años.
¿Hasta cuando la ilegalidad?

Atole con el dedo
Por cierto, a la Procuraduría General de Justicia le dio por destapar sus “archivos secretos” donde ocultan la presencia del crimen organizado; de entrada, dieron datos sobre la identidad de ejecutados en Puebla y adelantaron que “muy pronto” van a aclarar todos estos crímenes. Pero siguen ocultando ejecuciones, desapariciones, denuncias por chantajes, secuestros y otras calamidades, además de que sus boletines son verdades a medias y carecen de un seguimiento en las investigaciones.
Además, aun no han aclarado por qué desaparecieron la sala de Prensa de la PGJ y por qué tiene más del 100 por ciento del personal, cuando no tienen a nadie que atender, solo hacer boletines y copiar y “ordeñar” —mal, por cierto— partes informativos. Pero eso sí, este gobierno de Puebla presume de su “transparencia informativa”
Por cierto, para el “parte de novedades” se sugiere que los empleados y no los reporteros le metan al “qué, cuándo, dónde, por qué…”, con la esperanza de que todavía funcionen las nocturnas.

Los vales de gasolina, otro tema de corrupción en la PGJ
Ahora que a la Contraloría del estado le dé por ponerse a trabajar deberían investigar lo que ocurre en las administraciones de la Policía Ministerial del Estado, ya que alguien, o muchos, deben de estar enriqueciéndose con la entrega de vales o el pago de gasolina.
Resulta que a las comandancias del interior del estado, para simplificar, les indicaron que en un solo paradero deben de cargar sus vehículos y una vez que se cumpla el mes o la quincena deben llevar la factura al departamento administrativo de esta corporación para que se pague y resulta que si la factura es, un ejemplo, de 18 mil pesos, entonces les entregan un cheque por 14 o 15 mil y el resto deben ponerlo los comandantes… si quieren, sino les quitan el cheque y les ordenan que paguen todo.
Además de esto, pese al incremento de la gasolina y pese al incremento en operativos y recorridos que tienen que cumplir la corporación, los vales de gasolina se los disminuyeron de 500 a 350 por unidad y “ay de aquel de que se oponga” porque se les aparece el director ilegítimo Galán Ruiz… ¡y “aguas”!
Nos vemos cuando nos veamos.