Los nuevos tiempos que se viven tras el retorno de PRI a la presidencia cambian radicalmente la forma y el fondo de la política local.
Por cruel que parezca, es innegable que los mitos creados en nuestra aldea nada tienen que ver con la realidad nacional.
En Puebla generamos historias fascinantes con nuestros personajes, al grado de convertir a los políticos locales en auténticos súper héroes, cuando la triste realidad nos demuestra que en muchos de los casos son seres invisibles para la élite política nacional.
En esa lógica, los columnistas no estamos ajenos a esta inercia, por el contrario, abonamos a ella.
Parecemos no entender que la visión nacional dista mucho de lo que en Puebla se da como verdades de a kilo.
Nuestros mitos geniales parecen estar condenados a desmoronares, sobre todo hoy, cuando las grandes decisiones se toman desde Los Pinos.
Quien hoy presuma en Puebla de tener la bola de cristal, y que sabe lo que sucederá en las próximas semanas, está mintiendo.
No hay que olvidar que la elección del próximo mes de julio es la primera en los tiempos de Peña y la primera local de Moreno Valle.
Nadie sabe a ciencia cierta cómo operarán los dos grandes electores de esta contienda.
Quizá el único parámetro real para anticiparse a los hechos sea el antecedente pragmático del presidente, quien como gobernador antepuso el potencial electoral a sus intereses personales y de grupo, dándole preferencia a Eruviel Ávila por encima del delfín del grupo Atlacomulco.
Por lo demás, nadie sabe a ciencia cierta cuál será el rasero que utilizará Peña Nieto al momento de tomar sus próximas decisiones políticas.

Moreno Valle estrena vocero
El gobierno del estado anunció la incorporación de Fernando Alberto Crisanto Campos al equipo del gobernador Rafael Moreno Valle.
Sin duda, un gran acierto del morenovallismo, ya que Crisanto Campos es un profesional de la comunicación, conoce los fortalezas y las debilidades de los medios de comunicación social, y tiene el pulso político de la entidad.
Desafortudamente, la política de comunicación social del gobierno estatal no está en manos de un profesional en la materia, sino de los estados de ánimos del gobernador Rafael Moreno Valle, y estas decisiones rompen con cualquiera estrategia.
Desde esta columna le expreso mis parabienes en esta nueva empresa que presumimos será altamente complicada.
Enhorabuena.