Reza un dicho que “zapatero a tus zapatos”, que no indica otra cosa que cada quien debe de hacer su trabajo y no el de los demás.
La prevención del delito está enfocada directamente a las Policías, tanto municipales como del estado, por eso están debidamente uniformados, con vehículos identificables y, en cuestión de la investigación, corresponde la tarea a la Policía Ministerial del Estado, por esto los agentes deben estar debidamente presentados y su trabajo debe ser discreto.
¿Por qué se le habrá ocurrido a don Juan Luis Galán Ruiz, director de esta corporación, utilizar a sus elementos para que le den seguridad a los bancos, cuando su labor es otra y en estos momentos no cuenta con el personal suficiente ni siquiera para cubrir órdenes de investigación y de aprehensión, además de que muchos de estos elementos carecen de permisos para la portación de armas de cargo?
En estos momentos, la Policía Ministerial del Estado (PME) vive una de las debacles más graves en toda su historia; muchos elementos han preferido presentar renuncia, entre los que se encuentran los de reciente ingreso, ante la carencia de apoyos, de bajos salarios, de “jineteos” a sus bonos, además del hecho de que por alguna razón muchos de estos agentes no se encuentran inscritos en la licencia colectiva de manejo de armas de la corporación y por lo tanto no pueden portar una pistola de cargo.
Así las cosas. A estos elementos los mandan a “cuidar bancos”, principalmente para el caso de los asaltantes a cuentahabientes, pero no han dado una: los asaltos siguen y las muertes por este motivo aumentan.
¿Por qué no mejor el director “avienta el arpa” y reconoce que le quedó muy grande el cargo y permite que alguien con vocación y espíritu policíaco llegue y salve de una caída vertiginosa a una corporación que se está quedando sin elementos?

¿Y donde está el titular de la SSP?
Don Facundo Rosas Rosas ya debe estar cansado de llevar a todas partes su fólder donde dice que alguna vez disminuyó la taza de crímenes, para justifica su trabajo como secretario de Seguridad Pública del Estado (SSP) y escudarse de las críticas que le llueven porque, desde que llegó, la lista de ejecutados en Puebla aumentó, además de robos y delitos, donde está implicado el crimen organizado.
Todas las reuniones en las que ha participado en busca de la prevención del delito no le han servido de nada; muchos poblanos, sobre todo los familiares de ejecutados o víctimas de delitos, esperan que el gobernador del estado, Rafael Moreno Valle, haga a un lado sus compromisos de campaña —o morales— con la administración federal pasada y le toque “Las Golondrinas” a uno de los recomendados del exsecretario de Seguridad Federal, para que en verdad se preocupe de la seguridad de los poblanos que le dieron su voto y que deben estar arrepentidos.
En breve, las historias de don Facundo Rosas.

Año de Hidalgo en Normatividad Comercial
No cabe duda que muchos servidores públicos del ayuntamiento de Puebla sienten que la administración termina, y como van las cosas en materia de seguridad pública y otros rubros, sienten que su chamba sólo será de ocho meses, no más, y ya empezaron a “llenar su cochinito” para los tiempos de las “vacas flacas”.
¿Será por esto que a los muchachitos de Luis Mora Velasco, director de Normatividad Comercial, ya les dio por emprender operativos fantasma en negocios de “giros negros”, a quienes amenazan con clausuras si no se “dejan caer” con unos miles de pesitos?
Si ya existe una “cuota” que todos los dueños de estos negocios aportan al municipio para que los dejen trabajar, ¿a qué se debe la “nueva tajada”? O mejor dicho: ¿para qué va a servir?
Esta nueva andanada de excesos y de abusos, por parte de los inspectores, a las órdenes de Mora Velasco va a hacer un favor “muy flaco” a su presidente municipal y a las intenciones que tiene de que su sucesor sea también blanquiazul, por una sola razón: están probando que los ricos también transan.
Nos vemos cuando nos veamos.