En territorio poblano dos grupos del crimen organizado se están disputando la plaza para la venta de drogas conocidas como “cristal”, cocaína, heroína, marihuana, además de metanfetaminas; estos dos grupos estarían relacionados con las ejecuciones ocurridas en lo que va del año en la ciudad de Puebla y sus municipios cercanos.
Lo anterior es parte de un informe que celosamente guarda personal de la Policía Ministerial del Estado (PME), además de personal de los grupos de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP), cuyos encargados han dado una orden tajante.
“¡Nadie se debe meter con el ‘narcomenudeo’!”
Así las cosas, el comercio de las drogas aumentó en forma considerable, mientras que la intervención de los cuerpos de seguridad para inhibir la felonía disminuyó hasta la mínima expresión.
De manera silenciosa, estas dos organizaciones han venido ganando terreno por medio de ejecuciones, desapariciones y amenazas a los grupos que, pese a todo esto, aún siguen operando en la ciudad.
En otras palabras, una guerra entre “narcomenudistas” ha iniciado en Puebla, en medio de la indiferencia de la policía poblana, “que se maten”, debe ser su mensaje, mientras que las “narcotiendas”, además de la distribución vía telefónica, han venido en aumento.
Hay testimonios de adictos a las drogas que han sido golpeados y amenazados para que cambien de vendedor, vendedores que están recién desempacados del Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel, donde purgaron condenas por delitos contra la salud.
Esta disputa por la venta de drogas ha generado que la Policía Estatal y la Ministerial no sólo hayan recibido órdenes de no meterse en asuntos de venta de drogas, sino hasta no recibir dinero de estos vendedores ante la peligrosidad de ser “levantados” o ejecutados por el grupo contrario, lo mismo ocurre con las policías municipales de Puebla, Amozoc de Mota, San Andrés y San Pedro Cholula, Cuautlancingo y otras más.
Nadie quiere meterse con las bandas que distribuyen alcaloides y les han permitido de todo, incluso circular en vehículos con reporte de robo.

Los nuevos grupos
Desde algún punto del municipio de Tepeaca de Negrete, que se ubica a 30 minutos de la ciudad de Puebla, se estableció un nuevo jefe de grupos de “narcomenudistas”, por medio de grupos delictivos han “invitado” a otros “narcomenudistas” a que se sumen a su grupo “por las buenas o por las malas” y muchos han aceptado “correr” entre los viciosos las nuevas drogas.
Desde el mismo interior del Cereso de San Miguel opera otro grupo nuevo, “Los Chilangos”, que dicen provenir de las nuevas organizaciones del Distrito Federal y son los que distribuyen drogas a todos los internos viciosos, además de que por medio de internos que enfrentan procesos o cumplen sentencias por delitos contra la salud, comienzan a controlar la venta de drogas en la ciudad de Puebla sin que a nadie le importe, ni siquiera al actual gobierno que no se ha preocupado por “checar” por qué la policía detuvo la persecución de un delito que agrava a todos los poblanos por todas sus trágicas consecuencias.
Este fin de semana personal de la Procuraduría General de la República (PGR) detuvo en la avenida Juárez a dos vendedores de metanfetaminas,    a quienes les encontraron en su poder más de 300 pastillas, lo que demuestra primero que hay “narcomenudeo” en Puebla y que los policías poblanos sólo se hacen…

El COE, un elefante blanco
El 23 de Julio de 2012 en la ciudad de San Andrés Cholula, con la presencia de la en ese entonces procuradora general de la República fue creado el Centro de Operación Estratégica (COE), que se iba a encargar a conocer de casos de venta de droga al menudeo —“narcomenudeo”—, donde estarían en activo cuatro agentes del Ministerio Público, dos del Federal y dos de lo Común, además de cuatro secretarias, dos peritos, cuatro policías, de éstos la mitad locales y la otra mitad federales.
Desde esa fecha y hasta el domingo 2 de junio no se había escuchado ni leído de este centro hasta que dos nigerianos fueron remitidos por la PGJ porque les encontraron en su poder dos carrujos de “mota” y una dosis en piedra de cocaína, que presuntamente les fue “sembrada”, luego de que no pudieron demostrarles que se dedicaban al tráfico de ilegales y a la falsificación de documentos federales.
Del famoso “COE” no se cuenta con ninguna información que justifique su operatividad, las únicas detenciones de sujetos relacionados con la venta de drogas, y eso en el interior del estado y en cantidades mínimas, han sido policías locales.
Alguien debería informar si este Centro de Operación Estratégica está realmente trabajando.
Nos vemos cuando nos veamos.